A Linus Torvalds no le importan que programes con la IA siempre y cuando no la uses para nada importante y advierte: "Puede ser una idea horrible"

El creador de Linux parece que no está en contra de la IA para programar, pero deja bien claro que para cosas serias podría ser el fin de tu trabajo en esa compañía.
La inteligencia artificial se está vendiendo como el Santo Grial de la programación. Google acaba de lanzar Gemini 3 Pro con unas capacidades top a la hora de crear código, pero cuidado con lo que haces.
Esta es la gran advertencia de Linus Torvalds, responsable de dos de los pilares más importantes del software moderno: el kernel Linux y el sistema de control de versiones Git.
Este ha sido entrevistado hace unos días en el Open Source Summit celebrado en Seúl, y allí ha dado su más sincera opinión sobre la IA. Su postura es clara: la IA para programar puede estar muy bien para aprender, experimentar o hacer pruebas rápidas… pero usarla para proyectos reales, serios y que haya que mantener durante años, puede ser una idea horrible.
Según explica, el problema no es que la IA lo haga mal, sino que el código que genera puede ser muy difícil de mantener después. Y eso, en proyectos grandes y que se mantienen vivos con novedades, arreglos y mejoras cada día como el kernel de Linux, puede ser una pesadilla.
"Para probar ideas está genial, pero para código real puede ser un desastre"
Además, menciona que la IA está creando nuevos problemas, que hasta ahora realmente no existían.
Por ejemplo, los crawlers automáticos que rastrean internet buscando código para entrenar modelos están saturando servidores como kernel.org, lo que obliga a tomar medidas de protección. O los reportes falsos de fallos de seguridad creados por IA sin ningún tipo de rigor.
El enorme mito de que la IA en programación te ahorra tiempo
Si bien es cierto que Torvalds está bastante a favor del famoso vibe coding y que la IA se encargue, de cierta manera, de generar código mientras tú le das instrucciones, deja claro que esto solo sirve para estudiantes o gente que quiere entrar en el mundo de la programación sin sentirse bloqueada.
Lo comparó con su propia experiencia cuando aprendía en los años ochenta copiando programas desde revistas de informática. Aquello le permitió entender poco a poco qué hacía cada cosa. Y cree que la IA puede cumplir un papel parecido hoy.
Si bien para tareas muy sencillas o repetitivas la IA puede darte buenos resultados y acelerar partes del trabajo, cuando se trata de código para aplicaciones más complicadas o que deben mantenerse por años, esto cambia.
Esto es algo que no solo afirma este gran genio, es algo que comparte la inmensa mayoría de los programadores experimentados.
Tal y como se explica un programador en The Register, para él, la programación aún es una tarea que necesita de pensamiento crítico y cuidado para que el código sea legible y se pueda mantener en el tiempo. Y aunque usa herramientas de IA de vez en cuando, reconoce que los resultados pueden ser vagos o incluso llenos de errores.
"Las herramientas de IA siempre dan respuestas con seguridad y contundencia. Incluso con respuestas deficientes o incompletas, ¡no dejan lugar a dudas! Cualquiera con algo de experiencia sabe que incluso los mejores planes a veces fallan, que la vida nunca es tan segura. Quizás sea solo mi impresión, pero la alegre seguridad de las herramientas de IA resulta irritante... y preocupante", comenta.
Esto es algo que también comparte Adam Conway, de XDA Developers, que quiso poner a prueba qué tan buena es la IA a la hora de programar y no tiene ninguna duda: es horrorosa.
Al revisar el código generado por ChatGPT, especialmente usando GPT-5, encontró todo tipo de errores que pueden suponer un problema grave si se implementan en una aplicación. En su opinión, el vibe coding demostró que sin supervisión, la IA puede producir código con vulnerabilidades.
Con todo esto, Torvalds, si bien es cierto que coincide con ambos, no cree que la IA vaya a destruir la industria del software. Piensa que pasará lo mismo que ha ocurrido siempre: una nueva herramienta mejora la productividad y obliga a aprender cosas nuevas.
Lo que sí teme es que se use sin responsabilidad o sin entenderla. Deja claro que no se debe delegar en la IA decisiones importantes que deben pasar por humanos con experiencia real.



