Linus Torvalds, padre de Linux, confirma que ya solo utiliza únicamente dos herramientas: "Ya no soy programador"

Aunque fue quien creó el núcleo de Linux, actualmente Torvalds dedica la mayor parte de su tiempo a revisar el trabajo de otros desarrolladores y decidir qué cambios se incorporan.
Linux ha crecido tanto que ya no puede depender de una sola persona; por ello, el núcleo del sistema recibe cambios constantes de desarrolladores repartidos por todo el mundo.
Y es que coordinar este trabajo exige una visión general, así como una estructura capaz de filtrar cada propuesta antes de incorporarla.
Linus Torvalds sigue teniendo la última palabra sobre la evolución del proyecto, aunque su trabajo actual se parece poco al de sus primeros años, ya que apenas escribe código de forma habitual.
Ahora, su función consiste en supervisar el conjunto y decidir qué cambios merecen avanzar. Durante la Cumbre de Código Abierto celebrada en Mumbai, Torvalds explicó que hoy utiliza principalmente dos herramientas: Git y el correo electrónico.
Del mismo modo, el veterano programador resumió su situación con la siguiente declaración: “Seamos sinceros. Casi ya no leo código. No soy programador, soy jefe de desarrollo”.
Su trabajo ha pasado del código a coordinar a los responsables de cada área

Cabe señalar que Torvalds sigue muy presente en Linux; la diferencia está en el tipo de trabajo que realiza, donde ya no pasa la mayor parte del día creando funciones o corrigiendo errores línea por línea.
Su tarea consiste en entender qué está cambiando dentro del núcleo y qué impacto puede tener cada decisión. Para conseguirlo, se apoya en responsables que conocen a fondo áreas concretas del sistema.
Esos grupos de colaboradores revisan los parches antes de enviárselos y cuando una propuesta llega a Linus, el trabajo técnico ya ha pasado por varios filtros.
Él puede centrarse en la explicación que acompaña al cambio y en su relación con el resto del proyecto. También decide cuándo una idea necesita más pruebas o debe volver a desarrollarse.
Por eso habla de sí mismo como jefe de desarrollo, debido a que su valor ya no depende de cuántas líneas escriba, sino de mantener la coherencia de Linux mientras muchas personas trabajan al mismo tiempo.
Git le permite controlar cómo cambia Linux

La primera herramienta que usa es Git, el sistema de control de versiones que el propio Torvalds creó en 2005 y que nació para resolver las necesidades de Linux y terminó convirtiéndose en una pieza básica del desarrollo de software.
Git guarda el historial de cada modificación, pero también muestra quién realizó el cambio y permite combinar trabajos procedentes de ramas distintas.
Esta información resulta esencial cuando aparecen conflictos, en los cuales, si dos equipos modifican la misma zona, Linus puede revisar cómo se produjo el problema y decidir cuál es la mejor forma de integrar ambos trabajos.
Sin embargo, todavía entra en el código cuando surge una situación de este tipo. En ocasiones también propone pequeños parches, aunque deja que el responsable del área los compruebe antes de aceptarlos.
El correo aporta el contexto que Git no puede mostrar
Git enseña qué ha cambiado, pero el correo electrónico explica por qué se ha hecho. Las propuestas suelen llegar acompañadas de mensajes donde los programadores detallan el problema y justifican la solución.
Esa parte permite a Linus Torvalds entender el sentido de una modificación sin revisar cada línea, por lo que el correo también conserva las discusiones del proyecto.
De esta manera, todas las dudas quedan registradas y cualquier desacuerdo puede seguirse desde el principio. Para una comunidad distribuida por todo el mundo, este sistema sigue siendo práctico y muy funcional.
Así que Torvalds ya no trabaja como el programador que empezó Linux en 1991, sino que ahora dirige una estructura enorme basada en la confianza y en una cadena de revisiones.
