Microsoft promete corregir todo lo que más odias de Windows 11, pero seguramente ya sea demasiado tarde

Microsoft finalmente entona el mea culpa y avanza algunos cambios importantes que están a punto de llegar a Windows 11 para evitar una estampida masiva de usuarios.
Si bien es cierto que Windows ha cambiado la historia de la tecnología, Windows 11 es actualmente, para muchos, un auténtico desastre.
Por un lado, tienes un sistema modernizado, que sirve para todo, y que cuenta con alguna que otra función de IA, pero por otro, los usuarios se han encontrado con un escritorio cada vez más saturado de publicidad, funciones que nadie ha pedido y un rendimiento que deja mucho que desear.
Sin embargo, algo parece haber cambiado. En la última llamada con inversores de 2026, el mismísimo Satya Nadella ha empezado a usar una palabra que los usuarios llevaban mucho tiempo sin escuchar ni sentir: "fans". Parece que Microsoft se ha dado cuenta de que tener 1.600 millones de usuarios no sirve de mucho si tienes casi a todo el mundo odiándote y mirando de reojo otros sistemas operativos como Linux.
Ahora quieren reconstruir la comunidad. Están volviendo a organizar reuniones con los Windows Insiders y han pedido a los ingenieros que den la cara en redes sociales y foros. No quieren ser solo una empresa que te observa desde lo alto y parece que ahora quieren ser la plataforma de referencia y que consigue que sus usuarios estén orgullosos de ellos. La duda es si ya es demasiado tarde.
Solo un milagro y mucho esfuerzo por parte de Microsoft puede devolver la confianza en WIndows 11
Con esto como base, Nadella ha anunciado oficialmente la idea de recuperar la lealtad del usuario mediante un regreso a lo básico. Quieren poner fin a estos años de caos.
Actualmente, la gente está harta de que el sistema se sienta pesado, poco fluido, de que el menú de inicio intente venderte juegos de la Xbox y de que configurar el PC por primera vez sea tarea de horas.
De ahí que hayan iniciado un auténtico plan de choque para este 2026. El objetivo principal es una operación de limpieza que acabe con los avisos publicitarios durante la instalación. Además, se han propuesto que Windows 11 deje de drenar tantos recursos de tu PC.
Quieren que el sistema vaya como la seda incluso en ordenadores con solo 4 GB de RAM.
Pero lo que más va a alegrar a muchos es que parece que también hay algunas funciones que regresan. Microsoft ha confirmado que por fin permitirá mover la barra de tareas a los lados de la pantalla y cambiar su tamaño, algo que se podía hacer desde Windows 95 y que eliminaron en la versión 11 sin que nadie entendiera por qué.
También prometen un lavado de cara al menú de inicio para que no sea tan complejo.
La compañía afirma que los cambios llegarán poco a poco a lo largo de 2026, pero la confianza, si es que queda algo, pende de un hilo y parece bastante complicada de recuperar.
Sin embargo, aquí el éxito no solo depende del trabajo que hagan. Depende también de la percepción. Si los usuarios sienten que, tras el cambio, el PC vuelve a ser rápido y sin fallos cada dos por tres, la confianza en Microsoft puede que vuelva a sus orígenes. El problema es si sucede lo contrario. Linux aprieta con mucha fuerza (incluso macOS) y podrían directamente ahogarlo.
Pese a todo esto, si Microsoft consigue, aparte de todo lo comentado, que el sistema sea tan ligero que pueda instalarse en equipos de hace cinco o seis años sin sacrificar rendimiento, la situación para ellos podría dar un giro de 180 grados.

Carolina González
Redactora
Carolina González, redactora de actualidad, reportajes a fondo, análisis de todo tipo de productos y vídeos para el canal de Youtube.

