Alan Daitch, experto en inteligencia artificial, lo tiene claro: "ChatGPT responde mejor si eres amable con él"

Computer Hoy/@alandaitch

Expertos en inteligencia artificial afirman que tratar con amabilidad a ChatGPT mejora la calidad de sus respuestas y refuerza nuestras habilidades comunicativas.

Hablar con respeto a una inteligencia artificial como ChatGPT no solo es una cuestión de educación, sino que podría mejorar la calidad de las respuestas que recibimos. Así lo sostiene Alan Daitch, emprendedor y experto en IA, quien afirma en sus redes sociales que: "Cuando eres amable con la IA, genera respuestas más largas, mejor pensadas y más precisas". 

Aunque parezca extraño tratar con cortesía a una máquina, la ciencia comienza a respaldar esta idea, sobre que, la forma en que formulamos nuestras peticiones a la IA puede tener un impacto directo en su rendimiento.

Daitch, con más de dos décadas desarrollando startups tecnológicas, asegura que la actitud con la que nos dirigimos a la inteligencia artificial influye, y mucho, en el tipo de respuesta que recibimos. 

Su experiencia personal concuerda con diversos estudios recientes sobre lenguaje y comportamiento de los modelos de IA, que muestran cómo el tono y la estructura de nuestras preguntas afectan la calidad de las respuestas generadas.

Cortesía que mejora resultados con las IA

Tal y como podemos leer en La Vanguardia, varios investigadores de universidades como Cornell han analizado el comportamiento de grandes modelos de lenguaje en distintos idiomas y encontraron un patrón. Cuando los usuarios eran groseros o demasiado directos, los modelos cometían más errores, omitían información importante o daban respuestas más vagas. 

En cambio, cuando las instrucciones eran respetuosas y bien formuladas, los resultados eran mejores en tareas como resúmenes, traducciones o explicaciones complejas.

Según los datos de estos estudios, algunos sistemas llegaban a reducir su rendimiento hasta un 30% ante comandos con un tono brusco. 

Esto no ocurre porque la IA "sienta" nada, sino porque ha sido entrenada en millones de ejemplos de conversación humana y responde según patrones lingüísticos. En otras palabras, la inteligencia artificial replica el trato que recibe, porque así ha aprendido a comportarse.

La cortesía no solo mejora las respuestas de la IA. También refuerza habilidades blandas esenciales en el trabajo moderno. Hablarle a una IA con respeto ayuda a desarrollar una comunicación más clara, empática y efectiva, lo cual resulta muy útil en entornos laborales donde la inteligencia artificial empieza a formar parte del día a día.

Esta práctica constante puede traducirse en mejores relaciones profesionales y una mayor capacidad para gestionar conversaciones complejas.

Además, usar la inteligencia artificial con responsabilidad y respeto ayuda a crear un entorno digital más sano, donde no solo se buscan resultados rápidos, sino también interacciones de calidad, tanto con máquinas como con personas.

El lado menos visible: el impacto ambiental

Sin embargo, no todo es positivo. Las interacciones con herramientas como ChatGPT tienen un coste medioambiental. Cada vez que generamos una respuesta, se consume electricidad y agua para enfriar los servidores que hacen posible su funcionamiento.

Como explican en el artículo, según la Agencia Internacional de la Energía, una sola consulta a un modelo de inteligencia artificial puede llegar a consumir hasta diez veces más energía que una búsqueda convencional en Google. 

Por eso, aunque es útil mantener un tono respetuoso en nuestras consultas, también conviene ser breves y eficientes, especialmente si vamos a realizar muchas peticiones seguidas.

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