Apple tenía el plan perfecto para escapar de los aranceles, Trump lo ha impedido asegurando que ha tenido “un pequeño problema con Tim Cook”

Donald Trump ha vuelto a frustrar los planes de Apple de librarse de los aranceles: si quieren vender en Estados Unidos, tienen que trasladar sus fábricas al país.
Tesla ha sido una de las empresas más perjudicadas en la guerra arancelaria iniciada por Donald Trump, pero Apple no se libra. "No quiero que construyas en India", así de contundente ha sido el magnate al descubrir los planes de los de Cupertino de fabricar fuera de Estados Unidos.
Todo se originó tras la luz verde del gobierno indio para que Foxconn, uno de los proveedores de Apple, pueda construir una planta de procesadores por valor de 435 millones de dólares que empezaría a operar en 2027. Esta fábrica sería esencial para la producción de 40 millones de iPhone anuales, cerca del 20% del total mundial.
Tim Cook acababa así con los aranceles de hasta el 145% que impuso Donald Trump a las importaciones desde China. La jugada era maestra, pero el presidente de Estados Unidos se ha interpuesto en sus planes.
Donald Trump es implacable con Apple
La estrategia de los de Cupertino de diversificar su producción fuera de China no ha pasado desapercibida para el magnate. Apple intentó llevar la mayor parte posible de su producción a India de manera silenciosa, pero Trump ha terminado descubriendo el plan.
"Tuve un pequeño problema con Tim Cook ayer. Está construyendo por toda la India. No quiero que construyas en la India", advirtió el presidente de Estados Unidos a la empresa del iPhone. Estas declaraciones llegan apenas 48 horas después de la tregua arancelaria entre China y Estados Unidos.
Donald Trump no da un paso atrás en su política de importaciones, China ha dejado de ser su único objetivo. Si las empresas estadounidenses pretenden vender en su país, tendrán que trasladar las fábricas que actualmente operan en Asia.
Apple se prepara para subir los precios con el iPhone 17
La tregua temporal en los aranceles firmada en Ginebra hace unos pocos días consiguió bajar del 145% actual a los productos importados en Estados Unido al 30%. El pacto solo durará 90 días, y Apple busca una solución cuando el pacto se rompa en septiembre.
China ha bajado sus aranceles del 125% al 10%, lo que supondrá un balón de oxígeno para los de Cupertino, que perdían unos 900 millones de dólares por trimestre desde que se inició la guerra arancelaria.
Apple pretende iniciar la fabricación masiva de la nueva serie del iPhone 17 justo durante la tregua arancelaria para prepararse para el lanzamiento de septiembre. La compañía no ha confirmado lo que empieza a ser un secreto a voces, pero la única solución para mantener sus beneficios es subir el precio.
El iPhone 17 podría incrementar los costes entre un 15% y un 30% si finalmente trasladan la producción a Estados Unidos. Si el iPhone 16 Pro Max cuesta 1.599 dólares, la siguiente generación podría subir a 2.079, un aumento de 480 dólares. Tim Cook tendrá que convencer a los compradores de que merece la pena.