Tu casa tiene una red para llevar internet de máxima velocidad a cualquier habitación, y seguramente no lo sabes

Imagen generada con IA

Es una solución económica y sencilla de mejorar la conexión WiFi en áreas de la casa donde la señal es débil o inestable. Puedes conseguir velocidades de hasta 600 Mbps.

Si tienes contratado el mejor plan de fibra con tu operador, pero notas que la mayoría de las veces la conexión es inestable, lenta o simplemente no llega con buena calidad a todos los rincones de tu hogar, probablemente hayas pensado en comprar un router WiFi Mesh. Esta opción suele ser bastante efectiva, pero también es costosa y no todo el mundo puede permitírsela.

Si estás en esta situación en la que tu internet falla continuamente, impidiéndote disfrutar de tus series favoritas, descargar archivos rápidamente o navegar por páginas web sin interrupciones, te sorprenderá saber que la solución es más sencilla de lo que crees. La clave está en aprovechar la red eléctrica que ya existe en tu casa para mejorar la cobertura inalámbrica de tu router.

Utiliza la instalación eléctrica para llevar internet donde no llega tu WiFi

Seguramente te estarás preguntando: ¿cómo puedo aprovechar la instalación eléctrica para mejorar el WiFi? Puede sonar extraño al principio, pero es una solución real y efectiva gracias a un adaptador PLC (Power Line Communications).

Esta tecnología es especialmente útil en hogares donde el WiFi es débil o la señal se corta continuamente. Lo que hacen estos adaptadores es convertir tu cableado de los enchufes en una especie de extensión del cable Ethernet, distribuyendo internet a cualquier habitación mediante la red eléctrica que ya tienes instalada.

Para utilizarlo, necesitarás dos elementos básicos: un emisor, que se conecta directamente a tu módem mediante un cable Ethernet y se enchufa en una toma de corriente cercana, y uno o varios receptores que colocarás en diferentes habitaciones donde quieras mejorar tu conexión. 

Una vez instalados, los adaptadores PLC se comunican entre sí a través del cableado eléctrico, proporcionándote velocidades que pueden alcanzar hasta 600 Mbps, logrando así que tengas un WiFi rápido y estable en lugares donde antes la señal era prácticamente inexistente. Esta solución, además de ser muy sencilla de usar, es económica y eficaz. 

Aunque nunca reemplazará completamente la velocidad y estabilidad que ofrece una conexión por cable Ethernet tradicional, los PLC son una alternativa segura, asequible y muy recomendable para solucionar los problemas habituales de cobertura inalámbrica en casa.

Cómo mejorar la señal WiFi de tu router

Si realmente quieres optimizar al máximo la señal WiFi en tu casa, la ubicación del router es mucho más importante de lo que probablemente te imaginas. Muchas veces los problemas de conexión, como cortes constantes, páginas que tardan en cargar o series que se detienen a mitad de capítulo, no se deben a tu proveedor de internet, sino al lugar específico donde has decidido colocar tu router.

Una de las primeras cosas que debes tener en cuenta para mejorar la calidad y estabilidad de tu internet es colocar el enrutador en un punto lo más alto posible. Por ejemplo, situarlo sobre una estantería o en algún mueble elevado puede facilitar enormemente la expansión de la cobertura. 

Esto se debe a que la señal WiFi se transmite en todas las direcciones, especialmente hacia abajo, por lo que al elevarlo estás favoreciendo que llegue con mayor intensidad a los rincones más alejados del hogar. Además, intenta elegir un punto central de tu vivienda. 

Muchas personas suelen colocar el router en un extremo de la casa, por comodidad o estética, pero esto limita drásticamente el alcance hacia el lado opuesto. Si lo colocas en una posición central, la señal se distribuirá de manera mucho más equilibrada, llegando con fuerza suficiente a todas las habitaciones por igual. 

Al mismo tiempo, trata de ubicarlo en espacios abiertos y despejados, donde no existan demasiadas barreras físicas como paredes gruesas, puertas cerradas o grandes muebles que puedan bloquear o debilitar la conexión. Cuanto más abierto sea el espacio alrededor del router, mejor será la calidad del internet.

Por el contrario, existen lugares específicos donde nunca deberías poner tu router. Un error muy frecuente es encerrarlo dentro de armarios, estanterías cerradas o cajones, pensando en ocultarlo por estética. Pero esta es una mala idea, ya que cualquier superficie cerrada, especialmente las de madera o metal, reduce considerablemente la intensidad de la señal.

También es fundamental que lo mantengas alejado de electrodomésticos como microondas, teléfonos inalámbricos, altavoces Bluetooth o frigoríficos. Estos aparatos generan interferencias electromagnéticas capaces de afectar gravemente el rendimiento del WiFi, provocando cortes continuos y reduciendo significativamente la velocidad.

Siguiendo estos sencillos, pero importantes consejos, puedes conseguir que la cobertura mejore considerablemente, sin necesidad de invertir en equipos caros o realizar complicadas instalaciones. La ubicación adecuada del router no solo te permitirá disfrutar plenamente de tu conexión contratada, sino también mejorar tu experiencia al navegar, ver streaming o jugar online.

Otros artículos interesantes: