Centros de datos en tiendas de campaña, así es la extraña estrategia de Zuckerberg para liderar la IA

La compañía de Mark Zuckerberg tira la casa por la ventana en su carrera por la IA. Tanto que ya ni espera a que terminen sus edificios y está levantando centros de datos temporales.
La idea de Meta es toda una locura y la nueva forma de ganar tiempo, potencia y talento frente a gigantes como OpenAI o Google pasa por no esperar a que sus edificios terminen de construirse. Para eso, está levantando centros de datos temporales en tiendas de campaña.
Mark Zuckerberg lo ha dejado claro y no piensa esperar a las obras clásicas y, a falta de ladrillo y paredes, prefiere velocidad, innovación y unos cuantos megavatios extra para entrenar sus modelos de IA.
De ahí que puedas encontrar auténticas tiendas de campaña llenas de racks, cables y servidores de última generación, montadas para dar servicio de computación a Meta mientras sus mega-centros fijos están todavía en construcción. Un portavoz lo confirmó, afirmando que no es provisionalidad por ahorrar, sino por ir a la máxima velocidad en esta batalla.
"Todos intentan construir centros de datos lo más rápido posible en la carrera por lograr la Inteligencia Artificial General (AGI). Debido a las limitaciones de energía, la capacidad de los centros de datos y los equipos de construcción, Meta ha comenzado a instalar centros de datos en 'tiendas de campaña' para reducir los cuellos de botella en la construcción", comenta Dylan Patel, director ejecutivo de SemiAnalysis.
Zuckerberg no quiere quedarse rezagado frente a rivales como OpenAI, xAI o Google
El propósito se resume en una frase: “Esto no va de belleza ni de redundancia. Va de ponerse online rápido”, dice el informe. Los módulos de energía y refrigeración son prefabricados, las estructuras no pesan absolutamente anda, y todo el diseño está centrado en la rapidez, aunque suponga renunciar a la seguridad, eso sí.
"Para nuestro proyecto de superinteligencia, me estoy centrando en formar el equipo más selecto y con mayor talento de la industria. También vamos a invertir cientos de miles de millones de dólares en computación para desarrollar superinteligencia. Contamos con el capital de nuestra empresa para lograrlo", comenta Zuckerberg.
"De hecho, estamos construyendo varios clústeres de varios GW. El primero se llama Prometheus y entrará en funcionamiento en 2026. También estamos construyendo Hyperion, que podrá escalar hasta 5 GW en varios años. También estamos construyendo varios clústeres titánicos más. Solo uno de ellos cubre una parte significativa de la superficie de Manhattan", añade.
Eso sí, los expertos advierten de los riesgos obvios y es que, sin la calidad de un edificio, estos centros están mucho más expuestos a fallos por calor, falta de energía o problemas de casi cualquier tipo. Meta lo sabe, pero calcula que la ventaja de ser los primeros supera los riesgos.
El plan es provisional, pero el objetivo es permanente y el propio Zuckerberg ha confirmado que la inversión total, para 2030, puede dispararse por encima de los 100.000 millones de dólares solo en infraestructura y computación.
China da jaque mate a EEUU con un mega centro de datos en pleno desierto
No cabe duda que el tema de los mega centros de datos están a la orden del día. En pocas palabras, si se busca más potencia, más desarrollo, más innovación y mejor IA, no queda otra que expandir, ya que son el corazón de absolutamente todo.
Hace unos días ya se anunció, siguiendo precisamente con esa eterna batalla de EEUU vs. China, que en Pekín se está levantando una red de centros de datos alimentados con energía renovable, diseñados para alojar decenas de miles de chips de última generación, muchos de ellos fabricados por Nvidia, a pesar de la prohibición estadounidense de venderlos a China.
Lo cierto es que pese a todas las piedras en el camino que EEUU ha puesto a China en este aspecto, ellos han encontrado formas de seguir adelante. Por un lado, ha desarrollado su propia industria de semiconductores, cada vez más potente y que no tiene ya nada que envidiar al resto del mundo.
Por otro, ha creado un sistema descentralizado de centros de datos que le permite pasar por alto las limitaciones y democratizar el acceso a la potencia computacional en todo el país. El desierto de Sinkiang, con su clima bastante frío durante la noche, suelo barato y abundancia de energías renovables, ha sido elegido como el lugar perfecto para mantener operativos miles de servidores.
Empresas estatales como Nyocor están al frente de la construcción de estos centros, y, por ejemplo, uno de estos centros contará con más de 2.000 chips H100 de Nvidia, uno de los más potentes para inteligencia artificial.
Pero cuidado porque la escala de este proyecto es enorme. Algunos centros tendrán más de 100.000 chips, cantidad suficiente para entrenar modelos de IA de última generación. Lo curioso es que, mientras Washington intenta bloquear la llegada de estos chips a China, el mercado global y las redes de distribución permiten que las empresas chinas los consigan por otras vías.
Mientras la compañía de Jensen Huang niega dar soporte para productos restringidos, las inversiones en estos centros de datos siguen adelante sin parar ni un solo segundo.



