Elon Musk se viene de compras tecnológicas a España para sortear el veto de Donald Trump a China

Elon Musk ha recurrido a empresas eléctricas españolas para obtener los recursos necesarios para el desarrollo de nuevos chips de IA ante las restricciones de China en EE.UU.
De Elon Musk se puede esperar cualquier cosa, y es que, más allá de las polémicas y el hecho de que es una de las personas con más dinero en el mundo, las propuestas de compañías como Tesla con sus coches eléctricos, SpaceX con los cohetes espaciales y otros son simplemente impresionantes.
Una de las últimas cosas que hizo fue criticar el hecho de que Donald Trump decidiera prohibir tecnología proveniente de China. Esta guerra comercial de Estados Unidos ha causado algunos problemas, pero el magnate está dispuesto a resolverlos acudiendo a España.
En sectores como semiconductores, inteligencia artificial y la energía, hay que buscar restablecimiento y el País Vasco parece que tiene justo lo que se necesita para sortear el veto estadounidense.
Elon Musk mira a España para asegurar su cadena tecnológica

España aparece ahora en el radar de grandes compañías tecnológicas que buscan proveedores fiables fuera de Asia y Elon Musk lo comprueba.
Tras el impacto del veto estadounidense a China, más compañías de las que se imaginan están teniendo problemas al no contar con los movedores que suministren la cantidad necesaria de componentes.
Hasta Nvidia se ha visto obligada a replantear sus proveedores. Sin embargo, el dueño de la red social X no se piensa quedar de brazos cruzados y está optando por diversificar la cadena de abastecimiento, poniendo la mira en compañías españolas especializadas en sistemas eléctricos avanzados.
Firmas como Arteche, Ingeteam, Ormazabal o ZIV están cerrando acuerdos, a menudo a través de intermediarios, para vender componentes críticos destinados a fábricas de semiconductores en Texas.
Dicho material son celdas eléctricas que funcionan como interruptores inteligentes que protegen instalaciones sensibles ante fallas de tensión. En otras palabras, son piezas cruciales para la fabricación de chips de alto rendimiento, especialmente de inteligencia artificial.
Varias compañías del sector fabrican transformadores sumergidos en líquidos refrigerantes capaces de soportar cargas continuas sin sobrecalentarse. También cuentan con módulos prefabricados que integran todo lo necesario para alimentar racks de chips nada más conectarlos a la red.
La calidad tecnológica nacional ha alcanzado un nivel competitivo a escala internacional y es por esto que España se posiciona como una de las opciones más viables, o al menos esto es lo que confirma The Objective.
La carrera por los chips y la inteligencia artificial redefine el mapa industrial en Europa
El refuerzo de la soberanía tecnológica de Europa parece que está influyendo en estas decisiones masivas. Las restricciones comerciales y exportaciones limitadas han acelerado un proceso de “desacoplamiento” entre Estados Unidos y China, por lo que los grandes tecnológicos deben buscar alternativas.
El movimiento de Musk es clave para adelantarse en el mercado y disminuir los riesgos. Según la fuente, su proyecto incluye la construcción de una planta piloto valorada en unos 3.000 millones de dólares en Texas, destinada a producir obleas de silicio para el chip Tesla AI5.
A su vez, desarrolla Terafab, una megafábrica conjunta con SpaceX y xAI que busca fabricar chips de inteligencia artificial a gran escala y reducir la dependencia de fabricantes externos.
Considerando que la IA consume enormes cantidades de energía y computación. Los chips diseñados por Tesla requieren infraestructuras energéticas que sean extremadamente fiables y aquí es donde España entra en juego.
Este es un paso más para consolidar al país como uno de los gigantes en la cadena de valor de los semiconductores en Europa. Aunque solo es el comienzo, exponencialmente seguirán llegando inversiones internacionales que expandan el alcance de las compañías nacionales.
