Geoffrey Hinton, "padre de la IA", da la clave para tener trabajo en el futuro: "Habrá que reemplazar el trabajo humano"

El antiguo trabajador de Google y ganador del premio Nobel sigue insistiendo en que solamente los trabajos manuales sobrevivirán en la era de la inteligencia artificial.
Da la impresión de que cada día más gente está preocupada por la inteligencia artificial. No ya por futuros inciertos de los que hablan algunos expertos, sino por algo mucho más cotidiano y práctico: el trabajo. O siendo más concretos, la falta de él. Por eso no resulta extraño que cada vez que hay una ocasión, se le pregunte a Geoffrey Hinton sobre este asunto.
Al fin y al cabo se trata de una de las mayores eminencias que existen en todo lo relacionado con la inteligencia artificial. Sus aportaciones fueron tan fundamentales para el desarrollo tecnológico que le hicieron ganar el Nobel, nada más y nada menos. Para desgracia de muchos, no obstante, sus predicciones sobre el futuro laboral no son lo que se dicen optimistas.
Geoffrey Hinton, el trabajo y la IA
No es la primera vez que Geoffrey Hinton habrá acerca de cómo la IA podrá influir en el futuro profesional de millones de personas. Sin embargo, cada vez que lo hace da la sensación de tener una visión menos halagüeña. En unas recientes declaraciones concedidas al medio Bloomberg, ha insistido en que muchos trabajos actuales tienen poco menos que los días contados.
Es lo que él llama "trabajo intelectual mundano". ¿Y a qué se refiere exactamente? Pues a casi cualquier cosa que tenga que ver con tareas de oficina, más aún si estas son repetitivas o requieren de poca creatividad. Es decir, trabajos administrativos, gestiones de call-centers, etcétera. O lo que es lo mismo, aquello en lo que trabajan muchísimas personas en estos momentos.
Según sus propias palabras, para ganar dinero con la IA "habrá que reemplazar el trabajo humano". Eso sí, Hinton no culpa directamente a la IA (indirectamente sí, claro), sino al sistema capitalista en el que vivimos actualmente. Lo más importante, recuerda, es minimizar los costes y maximizar los beneficios todo lo posible, sin importar mucho cómo lograrlo.
Uno de los aspectos más interesantes de lo que dice Geoffrey Hinton tiene que ver con su coherencia. A diferencia de otros gurús tecnológicos que han ido variando sus discursos en cuestión de meses o semanas, él siempre se ha mantenido fiel a una misma idea. Hace no demasiado tiempo, de hecho, ya advirtió tajantemente si querías tener trabajo en el futuro, te hicieras fontanero.
Una realidad cada vez más incómoda
Otros en cambio, como Sam Altman o Bill Gates, han rectificado o matizado sus planteamientos. Han pasado de decir que la IA traería prosperidad a todo el mundo y ayudaría a que la gente fuese más feliz, a reconocer que algunos tendrán que pasarlo mal, que es inevitable.
Por supuesto, no lo han hecho por casualidad. En las últimas semanas se han visto miles de despidos como consecuencia de la inteligencia artificial. Desde Amazon a Google, pasando por Microsoft, muchos profesionales han perdido sus empleos. Y cuando las grandes empresas lo hacen, las que no lo son tanto suelen ir detrás. Por desgracia.
