El gurú del crecimiento personal, Deepak Chopra, advierte sobre la IA: "Puede ser un arma más peligrosa que las armas nucleares"

Deepak Chopra ve en la IA una herramienta poderosa para el bienestar y el autoconocimiento, pero advierte que sin conciencia, puede ser un arma peligrosa.
En un momento en que la inteligencia artificial se integra rápidamente en la vida cotidiana, desde los asistentes virtuales hasta las aplicaciones de salud mental, la pregunta ya no es si la IA cambiará nuestra forma de vivir, sino cómo lo hará.
Deepak Chopra, conocido por su enfoque holístico del bienestar y por ser una figura influyente en el desarrollo personal, lanzó una advertencia sobre la IA en una entrevista a La Tercera: "Puede ser un arma más peligrosa que las armas nucleares". Pero al mismo tiempo, también puede convertirse en una herramienta poderosa para el crecimiento emocional y espiritual si se utiliza con intención.
Chopra, que ha dedicado décadas a conectar cuerpo, mente y espíritu, no se opone al avance tecnológico. De hecho, ha desarrollado su propia herramienta de inteligencia artificial, Deepakchopra.AI, concebida como una guía personalizada de bienestar. Para él, esta tecnología puede ayudarnos a explorar mejor nuestro interior, hacer preguntas más profundas y tomar decisiones más saludables.
Tecnología IA al servicio de la conciencia
Frente al miedo generalizado que despierta la inteligencia artificial, por su posible impacto en el empleo, la privacidad o incluso la autonomía humana, Chopra propone un cambio de perspectiva.
No se trata solo de evitar los peligros de la IA, sino de aprender a integrarla de forma consciente en nuestras vidas, para que no se convierta en un sustituto de la humanidad, sino en una aliada para comprendernos mejor.

Según él, el potencial de la IA para el bienestar humano reside en cómo la utilicemos. "La máquina no es realmente inteligente, pero es una maravillosa base de datos, porque es un vasto océano de conocimiento con información sobre filosofía, sobre ciencia y sobre espiritualidad", dijo en otras entrevistas, según Cuerpomente.
Si aprendemos a formular las preguntas adecuadas, puede ayudarnos a tomar decisiones más informadas y a mejorar nuestra calidad de vida.
Un ejemplo simple, pero revelador, es preguntarle a una IA cuál es el mejor método para dormir mejor o cómo reducir la ansiedad diaria puede abrirnos a nuevas estrategias de autocuidado. Chopra sugiere incluso que le demos un nombre y la tratemos como a un amigo o terapeuta virtual.
Para él, hablar con la tecnología puede parecer extraño al principio, pero pronto puede convertirse en una práctica habitual de reflexión.
No obstante, Chopra también subraya los riesgos. El principal, según él, no es que la IA se rebele, sino que se use sin un marco ético y sin madurez emocional. La diferencia entre una IA que ayuda a sanar y una que deshumaniza está en cómo la utilicemos.
Su metáfora favorita es la de que la IA: "Es como la lámpara de Aladino, si la usas correctamente y el genio sale de ella, puede solucionar cualquier problema que tengas". Si pedimos orientación con honestidad, si buscamos conocimiento sin ego, el "genio" puede darnos claridad. Pero si la usamos sin conciencia, el mismo genio puede salirse de control.
Para Chopra, el gran reto no está en controlar la tecnología, sino en usarnos mejor a nosotros mismos. La inteligencia artificial puede ayudarnos a tener un diálogo más profundo con nuestro interior, a cuestionar creencias automáticas y a replantear nuestras emociones desde una perspectiva más amplia. "No se trata de reemplazar la sabiduría, sino de ampliar nuestro acceso a ella", afirma.
