Las herramientas de IA se están pegando por entrar a tus reuniones (y eso es tan bueno como malo)

Grabar conversaciones, transcribirlas, resumirlas... hay inteligencias artificiales que ya hacen todo eso para ahorrarte tiempo, pero también te lo van a quitar.
La inteligencia artificial ha abierto todo un mundo de posibilidades: puede generar imágenes a partir de texto, crear canciones incluso sin derechos de autor (¡que se lo digan a ElevenLabs!) e, incluso, puede transcribir un discurso o una conversación.
Esto último ha sido revolucionario en el ámbito laboral, ya que gracias a esta posibilidad es posible adelantar otras cosas mientras está teniendo lugar una conversación y después volver a puntos concretos de la ponencia, así como un resumen de lo que se ha hablado durante la conexión.
Por ese motivo, es habitual que algunas de estas plataformas de comunicación ahora se puedan descargar junto con agentes destinados a facilitar su uso. En Computer Hoy hemos tenido la oportunidad de probar algunas de estas herramientas durante los últimos meses.
Algunas de ellas las hemos descargado de forma deliberada pero, otras, de manera involuntaria. Hemos llegado a la conclusión de que son realmente efectivas, aunque también demasiado enrevesadas para desactivarlas en un momento dado.
Quién dice qué y de qué manera
La mayoría de estas herramientas tienen características muy similares. Detectan de manera automática el idioma, lo transcriben en otro diferente, reconocen al orador y a los participantes de una reunión, recopilan los puntos clave que se han comentado en ella y un largo etcétera.
Lo realmente interesante es el nivel de detalle en el que son capaces de reproducir todo lo que se haya comentado en una reunión, como es el caso de Read.AI, que funciona con plataformas como Google Meet, Microsoft Teams y Zoom y captura información durante las llamadas, así como de correos electrónicos y chats con otros usuarios.
Esto significa que sólo preguntándole a la IA es posible saber dónde se ubica un email que creíamos haber perdido y en qué momento se habló con otro usuario sobre un determinado tema. No obstante, donde realmente brilla esta plataforma es durante las videollamadas, tal y como hemos comprobado estas últimas semanas.
Tras una de estas reuniones, hemos recibido un email con el nombre de la convocatoria, la fecha y la hora de inicio, en el que aparece una captura del que considera que es el orador (que mide según el tiempo que esa persona haya dedicado a su discurso), así como los nombres de los participantes y un resumen de los temas comentados.
Estos detalles, además, se presentan en un resumen con los puntos clave de la conversación, que se complementan con una lista de tareas asignadas a los redactores y preguntas clave sobre lo que se ha hablado durante el encuentro. A esto se suman una serie de métricas que se refieren
Lo más curioso, no obstante, está relacionado con aspectos ajenos a los temas tratados, ya que la IA calcula el tiempo que hemos hablado, la velocidad del habla, con el número de palabras promedio por minuto, y quiénes han sido los que han participado más activamente.
Asimismo, esta herramienta de inteligencia artificial ha sabido identificar si el anfitrión ha comenzado la reunión a tiempo o si, en cambio, se retrasó, así como una valoración de la atención durante la reunión, su grado de eficacia e, incluso, la implicación sentimental en ella.
Esto es, cómo la gente ha respondido al contenido de la reunión, a pesar de no haberlo hecho con la función Reaccionar de Microsoft Teams, que permite enviar emojis, GIFs y reacciones en vivo durante estas convocatorias.
Y no solo eso, sino que este asistente de IA también nos ha mandado un resumen de una reunión en la que figurábamos como invitados pero a la que, finalmente, no pudimos asistir, gracias a lo cual hemos podido estar al tanto de todo lo que se comentó y que de otra manera nos hubiéramos perdido.
La IA se hace pasar por otro usuario
Si bien con este tipo de herramientas no se te puede quedar nada en el tintero, presumiblemente, muchos de sus grande beneficios pueden verse ensombrecidos por el hecho de que en ocasiones parece que no haya vuelta atrás.
Al menos eso es lo que me ha parecido con Fireflies.AI, que descargué sin querer al unirme a una llamada de Zoom y que, también sin darme cuenta, ha empezado a formar parte de las reuniones que hacemos a diario los redactores de esta web.
De esa manera, al conectarme a diario a nuestro chat habitual, este asistente se ha venido conmigo y se ha unido como si fuera una persona más, con su propio usuario, en plataformas de terceros, como Microsoft Teams.
La única forma de hacerlo desaparecer ha sido eliminándolo de la videollamada o, incluso, de las videollamadas programadas, porque también aparecía como participante en ellas.
Entonces, ¿daríamos el caso por resuelto? En absoluto, ya que en cada reunión ha estado presente aunque, curiosamente, no se ha unido a llamadas individuales. Quizá no haya entendido que la necesite en estas comunicaciones, aunque reconozco que me hubiera venido muy bien en algunas de ellas.
No ha sido tan fácil la forma de desactivarla por completo, ya que no se ha descargado como aplicación y, desde el sistema del ordenador o del propio Teams, no he podido acceder al milagroso botón de Desinstalar o Bloquear. Y digo milagroso porque hubiera sido más sencillo que tener que hacer todo lo que me ha tocado investigar.
En primer lugar, he tenido que acceder a la web del producto, iniciar sesión con una cuenta de usuario que ni siquiera sabía que tenía (vinculada a mi cuenta de correo electrónico corporativo) y bucear en un batiburrillo de permisos entre los que se encontraba la opción de borrar la cuenta.
Este es un ejemplo claro de una tecnología que está diseñada para ahorrar tiempo, pero que te lo puede acabar quitando, así que debes estar prevenido y saber si encaja con el uso que vas a darle antes de decidirte.
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Noelia Murillo
Redactora
Noelia Murillo, redactora de Computer Hoy. Realiza pruebas de producto, reportajes y noticias de actualidad relacionadas con el sector. También te cuenta lo que ha analizado en redes sociales.