Los incendios están arrasando Estados Unidos, así que van a probar con drones apagafuegos

El dron Argo-1 de Seneca puede transportar 45 litros de retardante, para frenar el fuego
El dron Argo-1 de Seneca puede transportar 45 litros de retardante, para frenar el fuegoSeneca

Un dron no puede apagar un incendio porque transporta poca agua, pero puede ser vital para aislar el fuego, o en un primer reconocimiento. En Estados Unidos ya lo están probando.

En España se han quemado 128.000 hectáreas en la primera mitad de 2026, el doble que el año pasado. En Estados Unidos llevan 1,5 millones, que en proporción es la mitad que nosotros, porque es 20 veces más grande. Así que los expertos buscan nuevos métodos para responder más rápido a los incendios, antes de que el fuego se extienda. La respuesta puede estar en los drones apagafuegos.

Una empresa alemana llamada Dryad Networks está probando en Alaska un nuevo sistema para apagar incendios usando drones. Hace unas décadas los incendios en Alaska eran raros, pero el cambio climático los ha multiplicado hasta límites dramáticos.

En un proyecto diferente, el Departamento de Silvicultura y Protección contra Incendios de California (CAL FIRE), está usando un método distinto, también con drones. Quién sabe si, algún día, veremos algo similar en España.

Los drones, respuesta contra los incendios

Un dron puede llevar un peso limitado, así que no sirve para apagar grandes incendios. Pero como respuesta de actuación rápida, trabajando en grupo, puede ser vital para apagar un pequeño fuego antes de que se propague, o para enviar fotos y vídeos a los bomberos, informándoles de la ubicación y el alcance.

El pasado mes de junio, la empresa alemana Dryad estuvo probando en Alaska su sistema autónomo de drones apagafuegos Silvaguard, capaz de cubrir un área de 1.000 Kilómetros cuadrados.

Silvaguard emplea varias tecnologías que trabajan coordinadamente, de forma autónoma. En primer lugar, se colocan unos sensores en algunos árboles, alimentados con energía solar. Estos sensores detectan el humo de un incendio. Puedes verlo en este vídeo:

Cuando un sensor detecta humo, envia una señal inalámbrica a un dron de observación situado en una cápsula en el bosque. El dron despega y usa una cámara óptica y de infrarrojos para geolocalizar el fuego y comprobar que no es una falsa alarma.

Tras la confirmación, avisa a los bomberos, les envía la geolocalización, y al mismo tiempo despega un segundo dron de supresión cargado con 100 litros de agente extintor, que intenta apagar el fuego, si aún no es muy grande. Si no lo consigue, el repelente de fuego evita que el incendio se extienda, o al menos lo retrasa, ganando valioso tiempo para que lleguen los bomberos.

El otro método a prueba, en California, ha sido diseñado por la compañía Seneca. El pasafo 15 de julio, según cuenta Ars Technica, cinco drones autónomos Argo-1 de Seneca trabajaron de forma coordinada, para apagar un incendio simulado usando casi 4.000 litros de agente extintor. Puedes ver al Argo-1 en la foto de apertura de la noticia.

Cada dron puede transportar hasta 45 libros de repelente de fuego, y se van relevando para que dos o tres drones disparen el agente extintor por una manguera que poseen, mientras el resto recargan su depósito. Así pueden soltar miles de litros de espuma extintora, a intervalos regulares.

Los incendios forestales son una tragedia y un grave problema, como lamentablemente estamos comprobando estos días en España. El incendio de Guadalajara ya ha quemado más de 32.000 hectáreas, y aún no se ha extinguido. En el de Almería, murieron 13 personas. Cualquier nueva tecnología que ayude a apagarlos, es una gran noticia.