¿La misión Artemis usa tecnología anticuada? Un experto de la NASA explica por qué sus dispositivos parecen obsoletos

No es una impresión que le haya causado a muchos usuarios. Desde la agencia norteamericana reconocen que sus programas espaciales no están "a la última".
Ver la misión Artemis II de la NASA puede parecer impresionante, con los astronautas flotando por el espacio y todo eso. Sin embargo, si uno se fija en detalle en los dispositivos que los miembros del programa utilizan, a veces estos pueden parecer un tanto obsoletos. ¿Solo parecerlo? No, en realidad muchas veces resulta tecnología lo que se dice anticuada.
Es algo que, como era de esperar, no se le ha pasado por alto a muchos usuarios, que incluso han llegado a comentarlo en redes sociales. Por pura lógica, cualquiera podría suponer que este tipo de exploraciones espaciales tendrían que tener lo último de los último en gadgets, ¿no? Al fin y al cabo, la NASA gasta ingentes cantidades de dinero en ponerlo todo en marcha.
La NASA explica por qué la tecnología de la misión Artemis no es puntera
Ha sido Jason Hutt, experto en vuelos espaciales de la NASA, quien se ha referido al tema. Lo ha hecho también en sus propias redes sociales. El especialista ha reconocido que sí, que los astronautas de la misión Artemis II de la NASA emplean hardware antiguo, incluidas tablets Windows antiguas. Pero hay una razón lógica para ello.
Aunque el precio es importante, según parece, no es esa la motivación de la NASA. O, al menos, no la única. Cuando se trata de programas especiales como el actual, la cosa no es tan fácil como ir a la tienda de informática más cercana y comprar lo último en tecnología. Para que un dispositivo, sea el que sea, sea aprobado para ir al espacio, es necesario que ese pase un proceso importante.
Lo ha explicado el propio Jason Hutt en su mensaje: "Cada equipo que se envía al espacio debe pasar por una serie de pruebas, lo cual requiere tiempo y dinero". Dicho de otra forma: en el espacio no hay lugar para los errores. Cualquier tipo de fallo puede ser terrible a todos los niveles. De ahí que sea mucho más importante la fiabilidad del equipo que lo nuevo que resulte.
Por eso también es imposible estar siempre a la última. Utilizar los dispositivos que se seleccionen para una misión y comprobar que todo va como la seda lleva un tiempo. Y ya se sabe que en la actualidad el hardware se queda obsoleto en cuanto uno parpadea. Quizá la de la NASA sea una filosofía -fiabilidad por encima de todo- que todo el mundo debería aplicarse a sí mismo.
No cualquier dispositivo sirve en el espacio
Por si todo esto fuese poco, no hay que olvidar tampoco todo a lo que los gadgets que van al espacio tienen que padecer. Desde radiación cósmica hasta temperaturas extremas. Condiciones para los que los dispositivos no suelen estar preparados. Los ingenieros no piensan en esas cosas, como es natural, cuando los diseñan para su uso normal. Es decir, en la Tierra.
Aquí, además, si algo falla puede ser tan fácil como cambiarlo. En el espacio, esa solución no sirve. Si los astronautas llevaran varios modelos de cada aparato que necesitan, no tendrían sitio material para nada más.