La mitad de las personas ya teme perder su trabajo a manos de la IA: "Es necesario un reparto justo de los beneficios"

Una investigación llevada a cabo en Reino Unido pone de manifiesto lo que algunos sospechaban: que la inteligencia artificial da incertidumbre a los trabajadores.
Recientemente, un estudio revelaba que las pérdidas de empleo por culpa de la tecnología no son algo nuevo, sino que se llevan produciendo más de veinte años. Sin embargo, esa no es la apreciación que casi todo el mundo tiene en este momento. La irrupción de la IA, más allá de sus posibles virtudes, es entendida como una gran amenaza por muchos usuarios.
Y no solo porque sea capaz de acabar con la raza humana, con los más pesimistas se empeñan en repetir. Le pese a quien le pese, la mayor inquietud con respecto a ChatGPT y demás herramientas de moda es mucho más práctica: quedarse sin trabajo. Una investigación llevada en el Reino Unido ha vuelto a poner de manifiesto que mucha gente se lo está tomando muy en serio.
La gente teme que la IA le quite el trabajo

Lo más probable es que casi nadie se quejara si Elon Musk o Sam Altman tuviesen razón. Es decir, si la inteligencia artificial terminara por ocuparse de casi todo, y la gente pudiese dedicarse a divertirse o lo que fuera que quisiera hacer. Con una renta universal o algo por el estilo. El problema es que no da la sensación de que esa perspectiva tan utópica vaya a hacerse realidad.
Quizá con el tiempo, pero no ahora. Para el común de los mortales en 2025, el hecho de que la inteligencia artificial se ocupe de lo que tú venías haciendo hasta ahora supone un drama, no una bendición. Y lo peor de todo es que no da la sensación de que la tendencia vaya a cambiar, más bien al contrario. Algunos expertos incluso hablan ya de una década y media de desempleo masivo.
Esto es, a grandes rasgos, lo que parece temer la gente. Al menos, así lo pone de manifiesto una encuesta realizada en el Reino Unido y compartida por The Guardian. Según la misma, el 51% de las personas en edad de trabajar que fueron consultadas sobre el tema temen que la IA elimine del todo o transforme de una forma u otra su puesto de trabajo actual.
En concreto, el 62% de los jóvenes entre 25 y 34 años cuentan con la misma inquietud. Además, lo más probable es que esta opinión tan negativa de la IA no sea casualidad. Sin ir más lejos, en los últimos meses grandes compañías como Amazon o Microsoft han anunciado despidos masivos. No siempre reconocen que se debe a la IA, pero no hace falta ser un genio para asociarlo.
Las personas primero, las máquinas detrás
Ante esta situación, los sindicatos británicos ya han empezado a mover ficha, como también informa el mismo artículo. Su mensaje es claro: los trabajadores primero. Y sus exigencias tienen que ver, precisamente, con que los propios empleados tengan capacidad de decisión en aquello que tenga que ver con la tecnología. O que se redistribuya lo que se gane con ella.
Que se consiga o no, es difícil saberlo. Lo que está claro es que, a día de hoy, la IA genera más temores que satisfacciones entre la mayoría de los usuarios. ¿Seguirá siendo así en el futuro o se trata solo de un proceso de adaptación hacia algo mejor? Pero sobre todo, y si finalmente es así, ¿mejor para quién?
