Netflix, Uber, YouTube y otras grandes plataformas usan este lenguaje de programación

SQL está detrás de cosas tan cotidianas como que te salga la mejor recomendación de series o canciones, y es un lenguaje "aburrido" que seguirá acumulando décadas a sus espaldas.
Tanto si quieres pedir un Uber, ver un vídeo de YouTube o ponerte una serie en Netflix, debajo de toda esa maquinaria, hay un lenguaje de programación que permite que todo funcione sobre él, como es SQL.
Este es un lenguaje de consulta estructurado –Structured Query Language, de ahí sus siglas– que nació hace ya más de 50 años, durante la década de los 70, para solucionar un gran problema que tenían las máquinas, como era la búsqueda de información en un mar de datos.
Ante el gran crecimiento de los datos en ordenadores gigantes que seguían transformándose, Edgar F. Codd, un matemático de IBM, propuso un nuevo concepto, el modelo relacional, para que buscar fuera tan fácil como se hace en una tabla con filas y columnas.
Gracias a esta idea, Donald Chamberlin y Raymond Boyce crearon el lenguaje que permitiría llevar a cabo este modelo para la búsqueda; al ser un lenguaje declarativo, básicamente cualquier analista o programador solo tiene que buscar qué información necesita y no el método, algo que antes de SQL era obligatorio.
Pero con la explosión de datos de principio del siglo XXI, mayormente causadas por la aparición de redes sociales con una importante base de datos, SQL se llegó a quedar incluso corto, por lo que tuvo que aparecer NoSQL.
Aunque muchos dijeron que NoSQL acabaría con SQL, el tiempo ha demostrado que pueden convivir perfectamente, ya que algunos negocios siguen prefiriendo las bases de datos relacionales frente a las no relacionales (NoSQL).
La importancia de SQL para las grandes plataformas
Imagina que fueras un analista de datos y tuvieras que revisar algo entre la grandísima cantidad de datos de YouTube –perfiles de usuario, reproducciones en vídeos, listas de reproducción o metadatos–. Sin SQL, esta tarea sería prácticamente imposible.
En su caso concreto, aunque pasar a NoSQL habría sido una solución bastante óptima para gestionar todas sus bases, lo cierto es que sus ingenieros decidieron optar por un sistema relacional clásico, como es MySQL.
Pero para evitar los problemas derivados de gestionar –y tener que buscar– tantísimos datos, crearon una tecnología bautizada como Vitess, una especie de intermediario inteligente que es capaz de realizar e interpretar consultas SQL.
Tiempo después, la plataforma más importante de streaming de vídeo, optó por compartir el código de Vitess, por lo que otras muchas plataformas y organizaciones usan este mismo modelo, como Slack, Pinterest o GitHub, entre muchas otras.
El caso de Netflix es algo diferente, ya que cuenta con un motor conocido como Trino, que es capaz de analizar datos inmediatos –ese minuto exacto en el que paraste una serie– mediante sistemas NoSQL, como Cassandra, mientras que todos los datos menos "rápidos" se gestionan mediante la nube de Amazon.
A su vez, Netflix desarrolló el conocido Apache Iceberg, que funciona junto a Trino para gestionar las tablas de datos de la mejor manera posible: los analistas pueden con ello realizar consultas SQL sobre una cantidad ingente de datos. De ahí que su algoritmo de recomendación sea uno de los mejores.
Al igual que hizo Netflix, otras plataformas como Uber decidieron adaptar este tipo de lenguaje y de consulta para su propia infraestructura; como es entendible, pedir un transporte no es lo mismo que seleccionar una nueva serie o vídeo para pasar un rato.
Uber se enfrentaba al gran problema de que, ante una inconsistencia en los datos, el servicio no acabara cobrando al usuario o que, por el contrario, el pasajero acabara pagando 2 veces por el mismo trayecto, algo fatal para el negocio.
Al principio, Uber se encargó de diseñar Schemaless –que guardaba datos flexibles en MySQL–, pero tuvo que avanzar hacia Docstore ante la gran demanda global creciente, siendo capaz de procesar miles de millones de peticiones.
Esta es quizá una de las técnicas más avanzadas a nivel tecnológico para la gestión de estas bases de datos masivas, algo en lo que Uber ha hecho especial hincapié para conseguir que el servicio que ofrecen sea el mejor posible.
Aunque quizá saber cómo funciona una plataforma como Meta –Facebook, Instagram WhatsApp– sea el mejor ejemplo del gran presente y futuro de SQL, ya que gestionan bases de datos totalmente increíbles para cualquier persona normal.
La compañía de Mark Zuckerberg utiliza Presto, que está basado en las consultas en SQL, y permite que los analistas puedan realizar consultas en numerosos discos al mismo tiempo, en apenas unos segundos.
Curiosamente, está también respaldado por la Linux Foundation y es uno de los más potentes a nivel de gestión y consulta de datos de todos los tiempos, llegando a procesar en la escala de los exabytes –miles de petabytes–, lo que demuestra que SQL aún no ha encontrado su límite y continúa siendo el mejor lenguaje para realizar este tipo de tareas.
Y este potente lenguaje no se queda solo aquí, ya que también está representado por PostgreSQL en plataformas como Spotify, detrás de las listas como el descubrimiento semanal para los usuarios, una tecnología de las más aburridas, pero de las más robustas, en palabras de la propia plataforma de streaming de audio.
Si reservas algún viaje también durante este verano y has usado Airbnb, también esta usa MySQL para todas las reservas, además de los pagos dentro de la plataforma. SQL es tan básico en tal caso que, sin él, probablemente 2 personas podrían reservar el mismo alojamientos para fechas idénticas.
E incluso la todopoderosa Amazon usa SQL para sus servicios de almacenamiento en la nube, aunque con una base de datos NoSQL –conocida como DynamoDB– para tareas tan básicas como la velocidad en el proceso de compra.
Por todo esto, aunque SQL pueda resultar un lenguaje anticuado o "aburrido", quizá sea uno de los más fiables en todo el mundo. Con la capacidad de que las grandes firmas de la industria apuesten por él casi sin dudarlo.
