¿Por qué no hay iPhone 'Made in USA'? La culpa la tienen estos tornillos que parecen de juguete

Ni la amenaza de aranceles del 25% de Trump ni las inversiones de Apple han logrado que el iPhone se ensamble en suelo estadounidense y este es el motivo.
Fabricar un iPhone 'Made in USA' suena a sueño americano, pero la realidad es mucho más complicada de lo que parece. Ni la amenaza de aranceles del 25% de Donald Trump ni las inversiones multimillonarias de Apple han conseguido que este mítico smartphone se cree al 100% en suelo estadounidense.
En pocas palabras, el Gobierno de Trump ha puesto a Apple entre la espada y la pared: o los iPhone se fabrican en Estados Unidos, o la compañía tendrá que pagar un arancel del 25% por cada móvil importado.
Pese a que han surgido todo tipo de preguntas de cuáles serán los motivos o cómo un móvil con orígenes estadounidenses no puede fabricarse en su propio país, lo cierto es que la respuesta viene en tamaño mini.
Se trata de unos diminutos tornillos que parecen de juguete, pero que simbolizan perfectamente todo este gran lío y problema detrás de toda la industria tecnológica.
Apple, que lleva años diversificando su producción fuera de China para esquivar precisamente este tipo de problemas, ahora se enfrenta a una nueva e inesperada piedra en el camino: la imposibilidad de automatizar tareas tan simples —y tan críticas— como atornillar piezas minúsculas en masa.
Estos tornillos están frenando el sueño americano del iPhone y Trump
Puede sonar a excusa, pero no lo es. Según el secretario de Comercio de EEUU, Howard Lutnick, y confirmado por el propio Tim Cook, CEO de Apple, la tecnología actual de robótica no es capaz de controlar a la perfección y con velocidad los tornillos diminutos del iPhone en líneas de producción estadounidenses.
En China, millones de trabajadores especializados hacen esta labor a mano, algo que sería inviable replicar en EEUU por costes y falta de personal con capacidades. Pero cuidado porque el problema va más allá del tornillo y la cadena de suministro del iPhone es una de las más complejas del planeta, con cientos de proveedores repartidos por Asia.
Desde las pantallas hasta las cámaras, baterías o sensores, casi todo se fabrica fuera de EEUU, aunque Apple diseña sus chips en California y está construyendo una fábrica de semiconductores en Arizona.
El resultado: ensamblar un iPhone en Estados Unidos dispararía el precio final hasta los 3.500 dólares, frente a los 1.200 actuales, según analistas consultados por Reuters. Y eso sin contar el tiempo y la inversión necesarios para montar una infraestructura que en Asia ya funciona como un reloj.
El propio Dan Ives, de Wedbush Securities, lo califica de "fantasía" por la dificultad logística y financiera. Además, Apple tendría que renegociar contratos con más de 200 proveedores y rediseñar su logística global, algo que podría llevar entre cinco y diez años.
Mientras tanto, Apple sigue apostando por diversificar su producción. La mayor parte de los iPhone aún se ensamblan en China, en megafábricas como Foxconn en Zhengzhou, pero cada vez más modelos salen de India, donde Apple prevé que en 2026 se fabriquen la mayoría de los iPhone vendidos en EEUU.
La estrategia de Apple es clara: menos dependencia de China, más producción en India y Vietnam, pero de momento, nada de trasladar la línea de ensamblaje a Estados Unidos. ¿Por qué? Porque ni la infraestructura ni la mano de obra ni los costes juegan a favor, como antes se ha comentado.
En India, Apple está duplicando capacidad y ya ensambla modelos como el iPhone 15, pero incluso allí hay problemas: falta de experiencia, problemas logísticos y una infraestructura que aún no iguala a la de China. Además, aunque EEUU impuso aranceles a productos indios, la medida está en pausa mientras se negocia un acuerdo.
Eso sí, el presidente ha dejado claro que tampoco aceptará que Apple se limite a cambiar de país asiático. El problema es que ni China ni India pueden replicar en EEUU el modelo de producción eficiente y barato que Apple ha perfeccionado durante muchos años.
¿Y qué pasa con los aranceles de Trump? Si los aranceles del 25% se aplican, el precio del iPhone podría dispararse y la competencia se pondría aún más dura, tanto en EEUU como en Europa, donde Trump ha amenazado con un arancel del 50% a partir de junio.
A pesar de todo esto, la compañía ha anunciado una inversión de 500.000 millones de dólares en EEUU en los próximos cuatro años, incluyendo la construcción de una planta de servidores de IA en Texas y una academia de manufactura en Detroit. También prevé contratar a 20.000 empleados en áreas como ingeniería y aprendizaje automático.
Con todo esto sobre la mesa, que no es poco, ¿puede cambiar esta situación? A medio plazo, es complicado. Los expertos señalan que la falta de mano de obra industrial cualificada en EEUU, sumada al alto coste salarial y la ausencia de una red de proveedores local, hace casi imposible replicar el modelo asiático.
El iPhone 'Made in USA' se choca directamente con una realidad: la globalización y la tecnología han hecho que hasta el tornillo más pequeño pueda poner trabas a una de las grandes potencias mundiales.
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Carolina González
Redactora
Carolina González, redactora de actualidad, reportajes a fondo, análisis de todo tipo de productos y vídeos para el canal de Youtube.


