Reino Unido ha empezado a derribar drones kamikaze con un láser enorme: “La precisión es fulminante"

Generado con IA | Computer Hoy
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Reino Unido ha diseñado el sistema antidrones definitivo: puede alcanzar una moneda de un céntimo a un kilómetro de distancia con un coste de menos de 12 euros por disparo.

La guerra de Ucrania ha cambiado el transcurso de los conflictos armados en todo el mundo para siempre. Los ejércitos apuestan por la tecnología sobre los soldados de infantería, los drones han llegado para quedarse.

Los drones kamikaze rusos amenazan el cielo de Ucrania cada noche, ahora es más importante que nunca diseñar armas para derribar estos aparatos. Reino Unido saca pecho asegurando que han diseñado DragonFire, uno de los radares aéreos más letales y precisos del mercado.

DragonFire destruye a los drones enemigos con una precisión milimétrica

El Ministerio de Defensa de Reino Unido ha probado el láser DragonFire en unas instalaciones de las Fuerzas Armadas Británicas en Escocia. La efectividad de este aparato ha superado todas las expectativas, es extremadamente letal.

El organismo de defensa británico ha confirmado que DragonFire puede derribar con éxito a drones de alta velocidad que "vuelan hasta 650 km/h, el doble de la velocidad máxima de un coche de Fórmula 1".

DragonFire equipa un potente rayo láser que dispara a sus objetivos derribándolos en pleno vuelo. Esta tecnología desarrollada por la empresa europea MDBA se ha desplegado por primera vez en barcos de la Marina Real.

"La precisión es fulminante", explica uno de los militares durante las pruebas. "Puede alcanzar una moneda de una libra a un kilómetro de distancia", añade.

Menos de 12 euros cada vez que el láser dispara

Reino Unido no solo ha diseñado uno de los radares antidrones más efectivos, también es el más económico, y no únicamente con unos costes de producción bajos. DragonFire gasta menos de 12 euros cada vez que utiliza el láser para derribar sus objetivos.

Los costes de operar este sistema antidrones kamikaze son mínimos. Esto le ofrece a Europa una enorme ventaja frente a sus competidores, también supone una importante mejora frente a los sistemas estadounidenses.

La Armada de Estados Unidos de Estados Unidos ha gastado casi 1.000 millones de dólares en misiles con un coste de unos 2,1 millones de dólares por lanzamiento en el Mar Rojo en conflictos como el de Yemen. Esto supone que el precio de derribar los drones kamikaze de bajo coste sobrepasa el de la fabricación del propio aparato.

DragonFire se empezará a utilizar en los buques de la Marina Real, pero podría llegar a vehículos blindados en tierra poco después. El Ministerio de Defensa ha cerrado un contrato de 358,6 millones de euros con MDBA para producir esta tecnología en Europa.