Sam Altman responde a las dudas sobre la seguridad de la IA en TED: "Dije eso en privado"

El CEO de OpenAI aborda en TED las dudas sobre la seguridad de la IA, revela 500 millones de usuarios y reconoce que los riesgos aumentan con los sistemas más autónomos.
El debate sobre la seguridad en la inteligencia artificial vuelve al centro de la escena. Sam Altman, CEO de OpenAI, fue uno de los protagonistas más esperados en el último evento TED, donde abordó públicamente las crecientes dudas sobre el futuro de la IA, su impacto en la sociedad y la responsabilidad que tienen las grandes tecnológicas en su desarrollo.
Su intervención no estuvo exenta de tensión ni de sorpresas. Durante una charla moderada por Chris Anderson, el tema de la seguridad de la IA y su posible falta de regulación ocupó buena parte de la conversación.
Altman, en un tono mesurado, reconoció que aún no ha vivido "momentos aterradores" relacionados con el desarrollo de sistemas inteligentes, pero no ocultó su preocupación por lo que podría venir. "La IA con capacidad de agencia es el problema de seguridad más interesante y consecuente al que nos hemos enfrentado", señaló.
Más usuarios en OpenAI y una revelación inesperada
Uno de los momentos más comentados ocurrió cuando el anfitrión reveló una cifra que Altman no esperaba hacer pública, y es el número de usuarios activos semanales de los productos de OpenAI habría alcanzado los 500 millones, lo que representa aproximadamente un 10% de la población mundial.
"Dije eso en privado", fue la respuesta rápida de Altman, generando una mezcla de risas y sorpresa entre el público.

Este dato revela el enorme alcance de plataformas como ChatGPT, y al mismo tiempo, incrementa la presión sobre la empresa para actuar con transparencia y responsabilidad. Altman aseguró que OpenAI no está ocultando ningún modelo consciente ni experimentando con inteligencia artificial que se automejora, aunque admitió que los riesgos han crecido de forma acelerada.
En la conversación también hubo espacio para la autocrítica. Altman se distanció de una de sus propuestas más conocidas, la creación de un organismo federal que supervise el desarrollo de grandes modelos de inteligencia artificial. En 2023, había pedido públicamente este tipo de regulación. Sin embargo, ahora reconoce que su visión ha cambiado.
"Desde entonces he aprendido más sobre cómo funciona el gobierno. No es el marco adecuado", dijo, sugiriendo que ese enfoque no es viable ni eficaz en la práctica.
A pesar de eso, Altman no se desmarca de la necesidad de regulación, pero propone alternativas más flexibles y técnicas que respondan al ritmo del cambio. Para muchos expertos, esta postura refleja la tensión entre innovación rápida y las estructuras institucionales que no logran seguir el paso.
De la privacidad al código abierto
El CEO de OpenAI también abordó un tema que genera debate, el papel cada vez más activo de los asistentes de inteligencia artificial en nuestras vidas. Afirmó que estos sistemas se están convirtiendo en extensiones de las personas, capaces incluso de anticiparse a sus necesidades.
Aunque la idea suena práctica, también plantea problemas serios de privacidad y autonomía personal, algo que muchos críticos no están dispuestos a pasar por alto.
Por otro lado, Altman adelantó que OpenAI se prepara para lanzar un sistema de código abierto que podría estar "cerca de la frontera tecnológica". Reconoció que su compañía ha sido lenta en reaccionar frente a competidores como DeepSeek, pero aseguró que están listos para recuperar terreno.
Altman se mostró dispuesto a mantener un diálogo abierto sobre los límites y oportunidades de la inteligencia artificial, pero dejó claro que no hay soluciones simples. La transparencia, en su opinión, es esencial, pero también lo es tomar decisiones acertadas y responsables en tiempo real.