Sam Altman tiene una sorprendente herramienta para pensar, y no es la IA

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El fundador de OpenAI y máximo responsable de ChatGPT tiene algunas costumbres que parecen impropias de un gurú tecnológico: son analógicas al máximo. 

Sam Altman se ha convertido, sin ningún género de dudas, en uno de los expertos en tecnología más importantes del mundo. Aunque existen otros especialistas considerados incluso como los "padres" de la inteligencia artificial, en estos momentos el fundador de OpenAI es posiblemente la mayor referencia con respecto a ella. Es decir, que siempre está de máxima actualidad. 

Por eso, cada declaración u opinión que Sam Altman realiza, es estudiada al detalle y no tarda en volverse viral. Lo sorprendente del asunto es que, en esta ocasión, el creador de ChatGPT no ha hablado de tecnología, ni del futuro de la IA ni de si la gente se quedará o no sin trabajo, sino de un asunto mucho más personal: su herramienta favorita para pensar y mantener el orden

Sam Altman: el creador de ChatGPT es un tipo tradicional

Da igual dónde mires, la gente suele estar llena de contrastes, de contradicciones, y parece que Sam Altman no es una excepción. Y no solo porque él mismo haya reconocido en ocasiones que se ha equivocado a la hora de afrontar el tema de la IA. Viendo a qué se dedica el empresario, cualquiera podría pensar que su vida está rodeada de la tecnología más pionera.

Bueno, tal vez sea así o tal vez no, pero parece que para Altman ser un genio en inteligencia artificial no es incompatible con utilizar métodos tradicionales en su día a día. ¿Cómo de tradicionales? Pues tanto como usar papel y un bolígrafo para tomar sus anotaciones cotidianas. Ni asistentes virtuales, ni dispositivos de ninguna índole: solo un cuaderno y algo para escribir en él. 

Así lo ha confesado el propio Sam Altman en una reciente entrevista en un podcast, de las muchas que se pasa el día concediendo. Durante la misma, incluso ha dado más detalles de su costumbre. Básicamente, utiliza un bolígrafo Uniball Micro de 0.5 mm y el típico bloc de tapa dura y anillas, de esos que pueden comprarse en cualquier papelería del mundo por poco dinero.

Según Altman, escribir en papel es bueno a la hora de pensar, al menos para él. Cuando lo hace asegura ser capaz de procesar mejor sus ideas y de tomarse el tiempo necesario para meditarlas cuando es necesario. Además, considera que el hecho de poder arrancar una hija sin más, también le sirve a la hora de descartar ideas o dar algo por zanjado. Todo son ventajas, vamos.

No todo el mundo escribe a mano

Atendiendo a los argumentos de Sam Altman, es lógico pensar que escribir a mano no solo resulta saludable y práctico, sino también beneficioso a la hora de inspirarse. Sin embargo, la opinión del empresario no parece muy extendida, al menos entre la gente joven. A pesar de los beneficios, comprobados científicamente, de esta rutina, cada vez menos personas la llevan a cabo.

Eso, al menos, es lo que ponen de manifiesto diversos estudios, que incluso en ocasiones han llegado a dar la voz de alarma y exponer que los miembros de la generación Z están olvidando cómo se escribe a mano.  

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