Steve Jobs, el salvador de Apple de rebote: este candidato rechazó 125 millones de dólares y abrió la puerta al regreso triunfal del genio

Steve Jobs, el salvador de Apple de rebote
Steve Jobs, el salvador de Apple de reboteGenerada con IA
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Apple pasó de estar al borde del cierre a convertirse en la empresa más valiosa del planeta en poco más de una década. Y todo gracias a un Steve Jobs como gran salvadidas.

Allá por 1996, Apple no era igual a éxito o futuro. Era una empresa ahogada, perdiendo dinero, y con un sistema operativo que ya no estaba a la altura. Hoy esto es algo que resulta un tanto extraño, teniendo en cuenta su fama y ventas, pero hace casi 30 años estuvo contra las cuerdas.

El gran problema de la compañía era su sistema operativo. Los Mac funcionaban con un software viejo, inestable y lleno de fallos y parches temporales. El proyecto para crear uno nuevo, llamado Copland, había fracasado tras años de trabajo y millones gastados. No quedaba otra opción: había que comprar tecnología fuera, sí o sí.

Por aquel entonces, Steve Jobs llevaba más de diez años fuera de la empresa que él mismo había creado. Había fundado NeXT tras ser echado de Apple, pero su nueva compañía no vendía muchos ordenadores. 

Aun así, estaba desarrollando algo mucho más valioso: un sistema de software muy avanzado. Lo que nadie sabía es que ese proyecto acabaría salvando a Apple.

El error de 125 millones de dólares que lo cambió todo para Apple

En este preciso momento es cuando entraron en escena dos viejos conocidos de Apple: Jean-Louis Gassée, creador de BeOS, y el propio Steve Jobs, con su plataforma NeXTSTEP. Por calidad pura, el favorito era BeOS. Todo el mundo dentro de Apple lo veía claro.

BeOS era rápido, moderno y perfecto para trabajar con vídeo, sonido y apps pesadas. Técnicamente, era mejor que cualquier sistema de Apple en ese momento, por lo que hizo una oferta directa: 125 millones de dólares por la empresa de Gassée. 

Pero Jean-Louis Gassée se vino un poco arriba. Sabía que Apple estaba desesperada y pensó que podía sacar mucho más. Rechazó la oferta y pidió más del doble. Estaba convencido de que acabarían pasando por el aro.

Y ahí es cuando todo lo calculado falló. Apple no aceptó, dio por rota la negociación y fue a buscar la otra opción que tenía en la recámara: Steve Jobs.

Este, teniendo en cuenta su pasado, jugó sus cartas de otra forma. En vez de enfocarse en el dinero, se centró en mostrar el potencial de su creación. Enseñó cómo NeXTSTEP permitía crear programas mucho más rápido y con menos errores. 

Por así decirlo, vendió la idea de reconstruir el Mac desde cero, bien hecho desde la base.

Apple acabó pagando unos 429 millones de dólares por NeXT. Mucho más de lo que había ofrecido por BeOS. Pero no solo compraba un sistema operativo: compraba un equipo entero de ingenieros top y, por supuesto, al gran Steve Jobs.

Steve Jobs vuelve a casa y el poder cambia de manos

Con este de nuevo en Apple, en concreto Jobs regresó como asesor. Gil Amelio seguía siendo el director ejecutivo. Pero todos sabían que esto iba a cambiar más pronto que tarde.

En pocos meses, Gil Amelio fue despedido. Steve Jobs tomó el control y, desde ese momento, la compañía tomó un nuevo y, ahora sí que sí, buen rumbo. Recortó productos absurdos, canceló proyectos inservibles, simplificó el catálogo y devolvió a Apple a su esencia de menos es más.

El sistema que había llegado con NeXT se convirtió en Mac OS X. Y esa misma base que le trajo de vuelta es el corazón de lo que hoy sigue funcionando dentro de los Mac actuales, del iPhone, del iPad y hasta del Apple Watch.

De aquella etapa nacieron productos que seguro recuerdas. Primero llegó el iMac, que devolvió a Apple al centro de la conversación. Luego el iPod, que cambió la industria de la música. Después iTunes, y más tarde el iPhone, que ya sabes lo que incluso a día de hoy sigue provocando entre su fandom.

Mientras tanto, BeOS fue desapareciendo del mapa. Su tecnología era buena, pero sin una gran empresa detrás nunca logró sacar adelante su gran proyecto.