Un profesor sospechaba que sus alumnos usaban ChatGPT y el examen presencial confirmó sus peores miedos: "No podemos elegir convertirnos en idiotas"

Profesores desesperados por el uso de ChatGPT en las aulas
Profesores desesperados por el uso de ChatGPT en las aulasGenerado con IA

Un profesor de la Universidad de Rhode Island acaba de destapar la mayor estafa con inteligencia artificial tras pasar de exámenes online a las aulas de toda la vida.

Los estudiantes de la Ivy League, el club de las universidades más elitistas de Estados Unidos, son, por así decirlo, mentes brillantes. No necesitan utilizar la IA de chatbots como ChatGPT para aprobar sus asignaturas. Sin embargo, la competitividad es extrema, son muy ambiciosos y hasta ellos acaban cayendo en la tentación

El problema viene cuando descubren lo maravillosa que es y prefieren la comodidad del copiar y pegar antes que el esfuerzo. Esto es justo lo que ha provocado un escándalo absoluto en la Universidad de Brown, donde se ha demostrado que el uso de la IA para engañar ha llegado a todos los rincones.

El encargado de destapar todo esto ha sido Roberto Serrano, un catedrático de economía español. Su asignatura, una materia de microeconomía bastante complicada, estaba reservada solo para los alumnos más excelentes

Sin embargo, tras un tiroteo en el campus a finales de 2025, se decidió cambiar el formato de los exámenes a la modalidad online. En cuanto la noticia se supo, ya de primeras comenzaron las sospechas: la matrícula se disparó de golpe hasta los 86 alumnos (antes eran solo 30) y los resultados de la primera prueba fueron de una nota media de 96 sobre 100 y cuarenta alumnos con una puntuación perfecta.

Al corregir los textos, rápidamente notaron que algo no cuadraba. Las respuestas correctas estaban redactadas con un estilo un tanto artificial. Decidieron pasar las preguntas del examen por ChatGPT y el chatbot de OpenAI devolvió exactamente las mismas estructuras y lenguaje. 

Pero en vez de enfadarse, decidió jugar sus cartas y avisó a toda la clase por correo de que no anularía la prueba de momento, pero que el examen final sería presencial. Si las notas de ambos exámenes eran parecidas, mantendría las calificaciones; si caían, la prueba online no valdría.

De la noche a la mañana, dieciocho estudiantes se borraron de la asignatura y otros nueve ni siquiera se presentaron a la prueba final. Lo más curioso es que, de esos 27 alumnos que evitaron ir, 22 habían sacado un 100 perfecto en la prueba que hicieron desde sus casas. 

Para los valientes que sí fueron a hacer el examen, la realidad, como se esperaba, habló por sí sola. La nota media del grupo se desplomó desde el sobresaliente hasta un suspenso de 48 sobre 100.

"No podemos permitirnos una sociedad en la que una parte significativa de nuestras mentes jóvenes más brillantes piense que hacer trampa está bien", comenta el profesor en una entrevista. "Eso conduce a una sociedad en decadencia, a una sociedad fallida", añade. "No podemos elegir convertirnos en idiotas".

Copiar con ChatGPT se convierte en la norma hasta en las universidades más prestigiosas

Lo cierto es que esto no es algo nuevo. En la Universidad de Princeton ocurrió exactamente lo mismo en mayo de 2026. El problema aquí es aún peor, ya que, durante más de un siglo, esta institución se ha regido por el Código de Honor, un pacto de confianza donde los profesores dejaban a los alumnos solos durante los exámenes.

Este código se ha basado en la integridad como personas y en el compromiso de no copiar ni permitir que otros lo hicieran. Pero este sistema, diseñado en 1893, se ha encontrado de frente con la inteligencia artificial.

Las cifras que publicó la propia universidad preocupan bastante. Casi un 30% de los estudiantes de último año admite haber hecho trampas en algún momento de su carrera. En las facultades de ingeniería, el dato sube hasta el 40%.

Lo cierto es que los alumnos no han perdido sus valores de repente; es que la facilidad para preguntar a ChatGPT y que le dé una respuesta en segundos lo ha cambiado todo.

Un móvil y un chatbot son suficientes para terminar un examen de economía en minutos. Esto, según los propios alumnos, se ha vuelto algo ya habitual.

De ahí que, a partir de julio de 2026, los profesores hayan tomado la decisión de volver a vigilar todos los exámenes en persona. Aunque los docentes no actuarán como si fuesen guardias de seguridad revisando cada móvil, esperan que al menos su presencia ya permita disuadirlos de usar la IA.

Buscan devolver ese honor y prestigio a la universidad, simplemente comprobando que esos exámenes y esas notas sin fruto únicamente del esfuerzo humano (sin ayuda extra).

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Carolina González

Redactora

Carolina González, redactora de actualidad, reportajes a fondo, análisis de todo tipo de productos y vídeos para el canal de Youtube.