Crea su propia CPU con chips viejos de memoria, suelda todo a mano y escribe 1800 líneas de código para que funcione

Generada con IA

Intel y AMD se quedarían atónitos al ver cómo un usuario ha conseguido crear un microprocesador utilizando piezas recicladas, capaz de emular escenas de Matrix y ejecutar tareas top. 

No hay que ser un genio o experto para entender que la CPU es uno de los componentes más importantes de un ordenador, ya que funciona como el cerebro de todo y trabaja con las demás piezas del hardware para que el equipo pueda realizar las acciones de forma correcta.

En el mercado puedes encontrar muchas, donde Intel y AMD son unos de los fabricantes más relevantes de la industria, pero un solo modelo de gama media podría valer de 200 a 300 euros. Un ingeniero polaco autodidacta no está dispuesto a invertir eso para otro procesador y se ha enfocado en un nuevo proyecto personal de bricolaje para generar su propio microprocesador.

Reciclando varias piezas de chips antiguos e invirtiendo horas de programación, ha conseguido un componente funcional capaz de realizar tareas como reproducir imágenes de baja resolución sin muchas complicaciones. Lo que ha logrado es impresionante y en este artículo descubrirás cómo ha conseguido que este proyecto sea victorioso.

Con varios EPROM y una cantidad impresionante de líneas de código ha conseguido un microprocesador funcional

Genk ha compartido el fascinante logro de MINT, un ingeniero polaco que ha realizado un proyecto bastante peculiar que hoy en día es difícil de replicar. Con el uso de piezas de chips de memoria EPROM y algunos componentes reciclados adicionales, ha generado un microprocesador particular que puede funcionar sin problemas. 

Según lo que se explica, el experimento fue ejecutado con el fin de simular lógica básica y, para ello, necesitaba recrear la arquitectura de una CPU con memoria precargada. Se puso manos a la obra y duró unos tres meses trabajando en EPROMINT, el nombre que le puso a esta misión de lograr que fuera funcional.

En el proceso, explica que tuvo que soldar más de 1 km de cable, ensamblar cuatro placas de circuito impreso y hacer uso de memorias EPROM preprogramadas para tener la capacidad de realizar instrucciones de procesamiento de datos y otras tareas sencillas. Con todas estas partes, el componente obtuvo un peso de 500 gramos, bastante elevado, pero con una buena base para sus actividades.

Después llegó el momento más complicado, hacer que sirva. Para ello, hizo una unidad aritmético-lógica (ALU) desde cero, controladores del bus de direcciones y administración del sistema con lógica central. El verdadero reto fue escribir más de 1.800 líneas de código para que pudiera activarse, logrando que finalmente pudiera aplicar operaciones complejas a pesar de sus limitaciones.

Esto quiere decir que, en este punto, ya era capaz de hacer funciones matemáticas avanzadas, transferencia de datos y emplear cadena de bits. Sin embargo, para ponerlo a prueba conectó este componente a una pantalla VFD.

De este modo, pudo confirmar que la EPROMINT, en efecto, servía al reproducir imágenes de la inolvidable película de Matrix de 1999, donde el reconocido actor Keanu Reeves interpreta al protagonista. Con indicadores LED, se pueden obtener las respuestas adecuadas, el consumo determinado es de aproximadamente 250 mA.

Sin duda, es una de las cosas más creativas autodidactas que se han visto. Por muy complejo que sea, este hito destaca que con mucho esfuerzo y dedicación, se pueden conseguir cosas muy impresionantes.

Otros artículos interesantes: