CPU a 40 °C gracias a un cubo de hielo perpetuo: el experimento más loco del PC modding

Un youtuber ha logrado crear un sistema de refrigeración para CPU basado en hielo generado por una máquina modificada, logrando mantener el procesador a 40 °C bajo carga.
Mientras que la mayoría de propietarios de un ordenador ajusta curvas de ventiladores o pule sistemas de refrigeración líquida, un creador de contenido ha decidido ir mucho más allá.
Nos referimos al youtuber mryeester, que ha construido un sistema de refrigeración para CPU que funciona con hielo generado de forma continua por una máquina doméstica modificada.
Aunque suena extravagante, el principio es muy básico: el hielo absorbe calor al derretirse. Si el agua resultante vuelve a congelarse y regresa al punto inicial, se forma un ciclo cerrado capaz de disipar la temperatura del procesador, tal como ha hecho este usuario. Eso sí, llevarlo a cabo no fue nada fácil.
El creador conectó una bomba de agua al conector de ventilador de la placa base. Esta bomba recoge el agua que se forma al fundirse el hielo situado sobre la CPU y la envía a la máquina de hacer hielo. Allí, el líquido vuelve a convertirse en cubitos que caen automáticamente por un tubo vertical colocado justo encima del procesador.
El núcleo del sistema es un montaje improvisado compuesto por un bloque de aluminio y un recipiente metálico. El bloque transmite el calor desde la CPU hasta la base del recipiente, donde se apilan los cubos de hielo. A medida que el procesador se calienta, el hielo se derrite y absorbe la energía térmica, evitando que la temperatura del chip se dispare. Luego, el agua resultante vuelve a circular y el ciclo se repite una y otra vez.
Lo sorprendente es que parece funcionar incluso mejor de lo esperado. Según muestra el vídeo, el sistema logra mantener la CPU en torno a 40 °C bajo carga, una cifra comparable a la de sistemas de refrigeración líquida básicos.
Sin embargo, esta eficiencia tiene un coste: mantener la máquina de hielo en funcionamiento constante implica un consumo eléctrico elevado, además del ruido considerable que genera. Además, trabajar con agua en un entorno lleno de componentes electrónicos no es precisamente seguro.
Aun así, el proyecto pone de relieve hasta qué punto la creatividad puede desafiar los límites de la refrigeración tradicional.