La erupción del Monte Fuji destruye Tokio: un vídeo alarmista creado con IA por el gobierno japonés, enfada a los ciudadanos

El ayuntamiento de Tokio ha querido advertir de lo que pasaría si el Monte Fuji entra en erupción, pero se ha pasado de rosca con la inteligencia artificial. Muchos le acusan de alarmista.
Una descomunal nube de humo y cenizas más grande que la propia ciudad, emerge del Monte Fuji y cubre Tokio por completo, en una escena que recuerda al Vesubio y Pompeya. Por suerte, no es real. Se trata de una simulación creada con inteligencia artificial que el gobierno japonés ha difundido en redes, para alertar a la población sobre lo que podría pasar si la hermosa montaña decide escupir fuego.
Aunque mucha gente no lo sabe, el famoso Monte Fuji, el más emblemático de Japón, en realidad es un volcán, y además está activo. Así que la advertencia del gobierno japonés tiene sentido... relativo.
Muchos expertos han acusado al gobierno japonés de ser excesivamente alarmista y abusar de la inteligencia artificial para exagerar las cosas. Echa un vistazo al vídeo y juzga por ti mismo...
La hipótesis de una erupción volcánica que convierte a Tokio en Pompeya
Como vemos en el vídeo, el Departamento de Prevención Integral de Desastres de gobierno metropolitano de Tokio, dibuja un escenario apocalíptico en donde la ceniza del volcán Monte Fuji ha cortado las comunicaciones, las carreteras, ha contaminado ríos, y ha bloqueado los suministros de comida.
La web creada para explicar el vídeo se centra principalmente en los efectos de la ceniza volcánica, que es contaminante e irrespirable, en la vida de la ciudad.
Por ejemplo, los coches no pueden circular con diez centímetros de ceniza en la carretera, o tres centímetros si llueve. Los trenes dejarían de funcionar con "una cantidad mínima de ceniza". Los aviones, con solo dos milímetros.
Las casas de madera se pueden derrumbar con 30 centímetros de ceniza, si llueve. El aire acondicionado deja de funcionar con 5 centímetros.
Los efectos para la salud también serían devastadores. Si entra en los ojos puede provocar conjuntivitis e infección. Al respirarlas se producen ataques de tos, y agravamiento de las enfermedades respiratorias. También se pegan a la piel, y pueden provocar infecciones si hay heridas.
Las cenizas volcánicas arruinarían cosechas y la pesca costera. Habría riesgo de no poder garantizar el suministro de alimentos básicos en zonas altamente pobladas, como Tokio, en donde viven 37 millones de personas, contando el área metropolitana.
Es un escenario apocalíptico que, aunque posible, es muy poco probable, según los expertos consultados.
El Monte Fuji, un volcán que no ha despertado en 300 años
Tokio está a 100 Kilómetros del Monte Fuji, y si sufre una erupción volcánica, las cenizas podrían alcanzarla. Pero tendría que ser descomunal para cubrir la ciudad tal como muestra el vídeo.
La última erupción del Monte Fuji fue en 1707, hace más de 300 años, y las crónicas dicen que la ceniza alcanzó Tokio, pero no causó problemas. Según los vulcanólogos, no hay indicios de que el Monte Fuji vaya a despertar a medio plazo.
El Departamento de Prevención Integral de Desastres de Tokio ha puesto como excusa para emitir el vídeo, el terremoto y tsunami de Japón de 2011, que pilló desprevenido a todo el mundo, matando a cerca de 20.000 personas.
El vídeo de la erupción volcánica del Monte Fuji, que convierte a Tokio en Pompeya usando la inteligencia artificial, parece demasiado alarmista. Pero cuando se trata de catástrofes, más vale prevenir que curar. Hemos visto lo que ha pasado este verano en España con los incendios...
