Intentaron crear un PC RTX 5080 totalmente silencioso… y acabó convertido en un horno de 500W

Intentaron crear un PC gaming RTX 5080 completamente silencioso mediante refrigeración pasiva, pero el resultado acabó convirtiéndose en un enorme horno térmico de más de 500W.
El sueño de muchos entusiastas del PC siempre ha sido el mismo y es montar un ordenador gaming extremadamente potente y completamente silencioso.
Pero un nuevo experimento llevado a cabo por la compañía Billet Labs ha demostrado que intentar enfriar más de 500W de hardware moderno sin ventilación activa puede convertirse rápidamente en una auténtica pesadilla térmica.
Así quisieron demostrar que la refrigeración líquida pasiva todavía tenía margen en los equipos gaming de alta gama. Para ello diseñaron un espectacular PC personalizado equipado con un Ryzen 7 9800X3D y una RTX 5080, acompañado por una placa Gigabyte Aorus Pro B850, 32 GB de RAM y una fuente Flex ATX de 600W. Todo ello integrado en una estructura de cobre y aluminio que parece más una obra de arte futurista que un ordenador convencional.
La clave del sistema estaba en su enorme torre de radiadores. En lugar de usar ventiladores, el montaje aprovechaba el llamado “efecto chimenea” donde el aire caliente asciende naturalmente, arrastrando el calor hacia arriba a través de tres radiadores colocados en vertical. Sobre el papel, la idea prometía mantener el equipo refrigerado de forma completamente silenciosa.
Sin embargo, la realidad terminó siendo mucho más complicada. Durante las primeras pruebas el sistema parecía funcionar correctamente. En reposo, las temperaturas del líquido se mantenían alrededor de los 30 grados y juegos ligeros no suponían un gran problema. Pero cuando comenzaron las cargas intensivas, todo empezó a descontrolarse.
Con pruebas exigentes como Cinebench, el procesador rozó los 90 grados tras media hora de uso. Y en juegos como Cyberpunk 2077, el consumo total del sistema llegó cerca de los 400W, dejando tanto CPU como GPU funcionando al límite térmico.
La situación empeoró todavía más cuando ejecutaron Cinebench y FurMark simultáneamente. Ahí el ordenador superó los 450W de consumo, el líquido refrigerante sobrepasó los 60 grados y el procesador comenzó a reducir automáticamente su rendimiento para evitar daños. La RTX 5080 logró mantenerse operativa, aunque alcanzó temperaturas superiores a los 80 grados.
A pesar del impresionante aspecto del proyecto y de su funcionamiento prácticamente silencioso, terminaron admitiendo que no era un ordenador viable para usar diariamente. De hecho, llegaron a reconocer que internet probablemente tenía razón al considerar que la refrigeración pasiva extrema no es una solución práctica para hardware moderno tan potente.