Un estudio internacional asegura que TikTok e Instagram son los culpables de que la gente se sienta más infeliz

TikTok, Instagram, YouTube o Facebook, los expertos aseguran que, aunque la mayoría de redes sociales se suelen meter en un mismo saco, no todas son iguales, y no todas resultan igual de perjudiciales.
Suele decirse que las redes sociales no son positivas para la salud mental. Más bien al contrario: acentúan problemas y pueden hacer que mucha gente se sienta más infeliz. Esa es una teoría que numerosos psicólogos y expertos en general comparten. ¿Pero y si el problema no estuviese en las redes sociales en general, sin en algunas en particular? Concretamente, en TikTok e Instagram.
Eso es, al menos, lo que defiende un nuevo estudio. Según el mismo, otras plataformas parecidas, como por ejemplo Facebook o la propia app WhatsApp (no deja de ser una red social, se mire como se mire) no tendrían tanto impacto perjudicial, ni para los jóvenes ni para quienes ya no lo son tanto. ¿Pero en qué se basa esta nueva investigación para hacer semejante distinción?
TikTok e Instagram, ¿una fuente de infelicidad?

Es difícil englobar por qué la gente se apunta a las redes sociales. Entre otras cosas, porque puede haber muchas razones distintas, lo mismo que hay redes sociales diferentes. Quizá por sociabilizar, por adaptarse a los tiempos, por presumir, por hacer negocio… Seguro que cada cual tiene sus motivos (tan lícitos como aquellos que pasan por completo de estas tendencias digitales).
Un nuevo estudio, llevado a cabo por expertos de Oxford, parece advertir de que no, no todas las redes suponen la misma amenaza para la felicidad, salud mental o como cada uno lo quiera llamar. Según el mismo, estas plataformas podrían englobarse en dos tipos: algoritmos y de conexión social. Las primeras tendrían un peor impacto en la gente que las segundas.
¿Y cuáles permanecen a cada tipo? Entre las menos recomendables -siempre según los expertos que han llevado a cabo la investigación- estarían TikTok, Instagram y X (la antigua Twitter, vaya). En ellas, dicen, predominan los contenidos seleccionados por algoritmos, hay scroll infinito e imágenes y vídeos muy orientados a enganchar a la gente todo el tiempo posible.
Por el contrario, las redes sociales Facebook y WhatsApp no serían tan perniciosos porque, por regla general, la gente se centra más en hablar con amigos. O lo que es lo mismo: se suele tratar de una interacción más directa y controlada, por así decirlo. Los expertos incluso aseguran que se trata de una "conexión real", por mucho que se produzca también de manera virtual.
Los algoritmos, enemigos de la felicidad
Dicho de otra forma, redes sociales como TikTok e Instagram, argumentan, están mucho más enfocadas a generar adicción. Es decir, a que la gente pase todo el tiempo que se pueda conectada. De ahí que el contenido "emocionalmente intenso" sea mucho más abundante. ¿El resultado? Más fatiga mental y una sensación de vacío más pronunciada. Al menos a corto-largo plazo.
Es lógico, si, sobre todo Instagram, se esfuerza por mostrar gente guapísima, viajes increíbles, comprar lujosas y todo eso, la gente al final tiende a acabar con menos autoestima, o pensando que su propia vida no vale demasiado. Todo eso, por no hablar de la obsesión por los "likes" y todas esas costumbres tan comunes como, según los especialistas, poco aconsejables.
