Redes sociales y estándares de belleza imposibles: así daña la autoestima de los jóvenes españoles

"La presión social es real, las redes sociales pueden afectarnos nuestra salud mental, pero todavía estamos a tiempo de evitar un gran nivel de intoxicación digital".
La mayoría de los adolescentes y jóvenes utilizan las redes sociales. El 45% de ellos declara estar conectado a Internet casi constantemente, y otro 44% afirma estar conectado al menos varias veces al día, por lo que muchos se preguntan si el uso de las redes sociales puede ser perjudicial para la salud mental.
“Las personas jóvenes son, por lo general, a las que más afectan sus riesgos. Por una razón muy sencilla: todavía no han alcanzado la etapa de madurez, en la que ya poseerían la capacidad de sopesar los riesgos subyacentes al uso de las nuevas tecnologías y afrontar las posibles consecuencias derivadas de sus acciones”, nos explicaba en una entrevista para Computer Hoy Raquel Puebla, analista de ciberseguridad en Innotec Security parte de Accenture.
Casi el 25% de los adolescentes cree que las redes sociales tienen un efecto mayoritariamente negativo a nivel psicológico y, comentar que el aspecto físico y los estándares de belleza mostrados en ellas tienen gran parte de la culpa.
Un estudio reciente de Aegon revela que más del 32% de los jóvenes españoles dice tener problemas de autoestima creados por el uso de las redes sociales. Esto se traduce en una generación que lucha constantemente con la imagen que ve en el espejo y la que cree que debería ver basándose en los cánones de belleza promovidos en plataformas como Instagram y TikTok.
Se prevé que el mercado del cuidado de la piel infantil crezca de forma anual alrededor del 7,71% para los próximos cuatro años
La generación Z española, según el último informe de Qustodio “Nacer en la era digital: La generación de la IA”, pasa una cantidad alarmante de tiempo en estas aplicaciones: 94 minutos diarios en TikTok y 71 en Instagram. Esta exposición a imágenes idealizadas y filtradas está creando una distorsión en la percepción que los jóvenes tienen de sus propios cuerpos.
Tal y como nos comenta en una entrevista para Computer Hoy Gloria R Ben, psicóloga experta de Qustodio, la educación debe centrarse en la prevención desde que son pequeños. “Una confianza en sí mismo que les permita, en edades superiores, tener un pensamiento crítico, para no creerse todo lo que ven, ser conscientes de cómo las redes sociales quieren influir en nuestras percepciones y entender la importancia de valorar la diversidad corporal y la aceptación personal”, comenta.
Pero cuidado porque el impacto va más allá de la simple insatisfacción con la apariencia. Unicef España, en su último Barómetro de Opinión de la Infancia y la Adolescencia, subraya que “el impacto de las redes sociales ha generado un aumento significativo de problemas de salud mental” entre los adolescentes españoles.
De hecho, más de la mitad de los adolescentes consultados consideran bastante o muy peligrosas para la salud mental las apps más utilizadas por ellos.
Si se habla de los influencers, esas figuras que presiden todas las redes sociales, hay de todo. “Muchos de ellos promueven una belleza poco realista al utilizar constantemente filtros, una iluminación no real, manipulando las imágenes para que se vean mejor. En contra de esto, muchos influencers han fomentado la imagen natural de un cuerpo “no perfecto”, liderando campañas en las que muestran hasta las luchas con su imagen propia”.
La industria de la belleza no es ajena a esta tendencia. Se prevé que el mercado del cuidado de la piel infantil experimente una tasa de crecimiento anual de alrededor del 7,71% para los próximos cuatro años, según datos de Statista y está claro lo que refleja: no deja de aumentar la preocupación por la apariencia física desde edades cada vez más tempranas.
Gloria R Ben, psicóloga experta de Qustodio, insiste en la importancia del papel de los padres: “Es fundamental que lo aborden desde una comunicación abierta y sin juicios, bajo una mirada de comprensión, de manera que el menor se sienta cómodo para hablar de sus inseguridades y sus preocupaciones”.
Frente a esta realidad, algunas marcas están tomando medidas. Dove, por ejemplo, ha lanzado en España “The Code”, una campaña que busca concienciar sobre el impacto de las redes sociales y la inteligencia artificial en la autoestima de las niñas y las jóvenes.
Dejando este mínimo caso a un lado, la solución a este gran y complicado problema necesita un enfoque que involucre a padres, profesores, redes sociales, influencers y a los propios jóvenes. Es realmente vital que se fomente una relación más saludable con las redes sociales y promover una imagen corporal positiva, que deje claro que no todas las personas son iguales, que no hay nada malo en la diferencia y que la importancia reside en tu autoestima.
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Carolina González
Redactora
Carolina González, redactora de actualidad, reportajes a fondo, análisis de todo tipo de productos y vídeos para el canal de Youtube.

