La cara oscura del like y la realidad tras el contenido en redes sociales

"Muchas personas no son del todo conscientes de la cantidad de datos que comparten y, especialmente, de cómo estos pueden ser utilizados".
En los últimos años, las redes sociales se han convertido en algo importante para las personas, quieran o no. Facebook, Instagram, TikTok y otras plataformas como X se usan con fuente de información, entretenimiento, pero sobre todo sirve para estar conectados con el resto y con el mundo en general.
Sin embargo, detrás de la fachada de likes y comentarios, se esconde un mundo oscuro que pocos conocen y los peligros ocultos que hay en estas plataformas.
Uno de los programas de Salvados comentó esta realidad poco conocida, revelando lo que muchos han llamado “el mar encarnado” de las redes sociales. Pero, ¿qué significa esto realmente?
El dilema ético de las plataformas y los peligros ocultos para los usuarios
Las grandes empresas tecnológicas se enfrentan a un dilema: ¿Cómo equilibrar la libertad de expresión con la necesidad de proteger a los usuarios de contenido dañino? Este equilibrio es delicado y, a menudo, controvertido.
Tal y como explicaron en el programa, las plataformas tienen un poder enorme para moldear el discurso público. Pero con ese poder viene una gran responsabilidad, y no siempre está claro si están a la altura.
Las decisiones sobre qué contenido permitir y cuál censurar no es una tarea sencilla de cara a la sociedad. ¿Dónde se traza la línea entre la libertad de expresión y el discurso de odio? ¿Cómo se protege a los menores sin caer en la censura?
“Creo que se ha avanzado notablemente a la hora de proponer medidas para proteger a los usuarios, pero aún estamos en una etapa de evolución. Las plataformas están empezando a asumir su responsabilidad en lo que a seguridad digital se refiere... Sin embargo, es fundamental que las empresas tecnológicas sigan perfeccionando sus políticas de privacidad y seguridad”, comenta para Computer Hoy Ander Serrano, responsable de innovación de Evercom.
Mientras los moderadores luchan por evitar que grandes atrocidades acaben en redes sociales, los usuarios de a pie también se enfrentan a peligros menos visibles, pero que también preocupan.
La adicción a las redes sociales es un problema que no deja de crecer. Tal y como nos explicó para Computer Hoy Raquel Puebla, analista de ciberseguridad en Entelgy Innotec Security, “aunque facilita la comunicación entre personas, también puede derivar en el deterioro de las relaciones personales entre individuos y, con ello, en sensación de cierto aislamiento social, pues muchas veces se dedica más tiempo a revisar una notificación que a prestarle atención al otro”.
Además, la exposición constante a vidas aparentemente perfectas en Instagram o TikTok puede llevar a problemas de autoestima y ansiedad, especialmente entre los jóvenes. “Una de las cuestiones a las que más se suele hacer referencia es al hecho de que las personas comiencen a preocuparse más por lo que se muestre a través de estos medios acerca de ellos mismos que por lo que estén viviendo y sintiendo en el momento”, añade.
El acoso, la desinformación y la radicalización son otros peligros que se esconde, aunque no lo creas, en las redes sociales. Como se comentaba en el programa, las mismas herramientas que nos conectan pueden ser utilizadas para dividirnos y manipularnos. Es un arma de doble filo.
¿Hay esperanzas en el horizonte?

A pesar de este panorama, hay razones para ser, aunque solo sea un poco, optimistas. Muchas voces piden una mayor regulación de las redes sociales y más transparencia en sus prácticas de moderación.
Algunas empresas están invirtiendo en inteligencia artificial para ayudar en la moderación de contenido, aunque esto tampoco va a ser un camino fácil. Otras están probando con modelos de redes sociales más éticos y centrados en el bienestar del usuario.
Pese a todo esto, las expertas lo tienen claro: “no hay que demonizar las redes sociales, pues si existiesen más riesgos que ventajas sus características probablemente se habrían modificado a muy distintos niveles (desde el gobierno, desde la propia red social a través de un requerimiento que se le hubiera podido establecer, etcétera)”.
“La creciente automatización en la moderación de contenido, basada en herramientas de inteligencia artificial, ha sido clave para gestionar este tipo de situaciones, pero no es suficiente. Aunque la IA puede detectar y limitar ciertos patrones, es imprescindible contar con una intervención humana que aporte contexto y juicio crítico”, añade y finaliza Ander Serrano.
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Carolina González
Redactora
Carolina González, redactora de actualidad, reportajes a fondo, análisis de todo tipo de productos y vídeos para el canal de Youtube.


