Steve Jobs y Tim Cook comparten una habilidad única muy especial que muy pocas personas poseen

Steve Jobs se encargó de que Tim Cook aprendiera una de las habilidades más importantes, y que muy pocas personas poseen, antes de que se convirtiese en CEO de Apple.
Tim Cook tiene una forma de liderar Apple muy distinta a la de Steve Jobs, anterior CEO de la empresa del iPhone. Jobs era arriesgado en la toma de decisiones y tenía cierta obsesión por la perfección, mientras que Cook es algo más conservador con los cambios.
El actual CEO de la compañía trabajó junto a Steve Jobs durante 13 años y se convirtió en una de las personas en las que más confiaba dentro de Apple. “Para aquellos que tuvimos la suerte de trabajar con él, fue el maestro de toda una vida”, ha llegado a asegurar Cook a Wall Street Journal.
El propio Steve Jobs le animó personalmente a abandonar Compaq con una gran carrera laboral por delante para unirse a Apple en 1998 con una charla de apenas cinco minutos. “Pensé que tenía la oportunidad de mi vida de trabajar con un genio que inició toda la industria”, según Cook.
Steve Jobs no se aferraba a las opiniones del pasado

Estaba acostumbrado a tomar decisiones arriesgadas al frente de Apple, algunas más acertadas que otras. El antiguo CEO de la compañía nunca se aferraba a los errores del pasado, sino que opinaba que le dejaban una cicatriz de la que acordarse para no volver a cometerlos. Tim Cook admiraba esta forma de liderar la empresa.
“Al principio, me sorprendió un poco. Pero luego me enamoré por completo de eso”, ha admitido el actual director ejecutivo de Apple. Cook asegura también que Steve Jobs tenía una habilidad especial para valorar diferentes puntos de vista acerca de cualquier tema, nunca se cerraba a nuevas ideas.
La capacidad de cambiar de opción es una de las más valoradas en los grandes líderes. Estas personas aprovechan lo que los psicólogos denominan como “flexibilidad cognitiva” para tomar las mejores decisiones. Steve Jobs se encargó de transmitir esta habilidad a su sucesor.
El propio Jeff Bezos apoya este sistema de liderazgo al frente de Amazon. El CEO opina que los buenos líderes no saben todo cuando llegan a su puesto, sino que tienen que encontrar las herramientas para tomar las mejores decisiones y están dispuestos a cambiar de opinión si se equivocan.