María Sánchez, experta en tecnología: "Mucho cuidado cuando envíes por WhatsApp una captura de pantalla ocultando algo importante"

María Sánchez - TikTok/Montaje

Achoesgratiss advierte que el riesgo es grave, ya que tus datos personales, como cuentas bancarias, direcciones, contraseñas o incluso conversaciones privadas, podrían quedar al descubierto.

Cada día se comparten miles de capturas de pantalla en WhatsApp y otras aplicaciones de mensajería. En muchas de ellas los usuarios intentan ocultar datos sensibles pintando encima con un marcador negro, difuminando la zona o aplicando filtros de edición rápidos. 

El problema es que esa práctica no elimina la información, solo la esconde a simple vista. Es un error porque pone en riesgo tu privacidad, y basta con que la persona que recibe la imagen edite la foto y modifique brillo, contraste o exposición para que lo que habías tapado vuelva a ser visible. 

Así lo ha advertido la experta en tecnología María Sánchez, conocida en TikTok como achoesgratiss, que alerta de un fallo de seguridad que pasa desapercibido para la mayoría. Lo que piensas que está protegido puede acabar expuesto, y si lo que has compartido es un número de cuenta, una dirección, un correo electrónico o incluso una contraseña, el error puede salir caro.

El error de enviar capturas de pantalla editadas en WhatsApp

Durante años, la solución rápida para ocultar datos en capturas ha sido cubrirlos con un rectángulo negro, aplicar un difuminado o jugar con los ajustes de opacidad. Técnicas aparentemente efectivas que, sin embargo, no borran la información original.

El problema es que estos métodos no eliminan los píxeles, solo los enmascaran, esto significa que, al volver a editar la foto, cualquier persona puede recuperar la información, y lo peor de todo es que ni siquiera hace falta ser experto en edición para lograrlo.

Sánchez explica que este fallo abre la puerta a dos riesgos claros. Por un lado, el de tu privacidad, porque lo que intentabas ocultar en un chat puede quedar al descubierto. Por otro, el de tu seguridad digital y financiera, si se trata de datos sensibles que terceros podrían usar de forma maliciosa.

Cómo proteger de verdad tus datos en capturas

Si quieres compartir una captura sin exponer información importante, la única forma segura es recortar la imagen. Es la manera más directa de eliminar por completo la parte que no quieres mostrar. Al hacerlo, esos datos dejan de estar en el archivo y ya no podrán recuperarse de ninguna manera.

Otra opción es usar herramientas de edición que no solo oculten, sino que borren los píxeles originales. Algunas apps permiten sustituir el área seleccionada por un bloque sólido de color que elimina la información de fondo, evitando que pueda recuperarse.

El consejo es que, antes de enviar una captura de pantalla, revisa que los datos no estén simplemente cubiertos, sino eliminados. Pregúntate si, al modificar la foto, podría aparecer lo que intentabas tapar. Si la respuesta es sí, no la compartas.

Y si tienes dudas, lo mejor es optar por otra vía, como redactar la información que si quieres mostrar o compartir únicamente el fragmento necesario sin arrastrar detalles de más.

La costumbre de tachar datos en capturas es un hábito que hoy en día ya no funciona. Igual que antes era común guardar contraseñas en notas sin protección o usar patrones demasiado simples en la pantalla de bloqueo, hoy sabemos que esas prácticas son inseguras.

El problema es que la mayoría de usuarios no es consciente de que enviar una captura "editada" de esa forma es en realidad un fallo grave de seguridad. La inmediatez de WhatsApp hace que muchas veces compartas sin pensar, confiando en que un trazo negro será suficiente para proteger tu intimidad.

Aquí entra en juego el papel de los expertos como María Sánchez, que desde redes sociales advierten de estos riesgos y explican en un lenguaje sencillo cómo evitarlos. Esa labor es crucial, porque cuanto más sepamos sobre los fallos usuales, más preparados estaremos para protegernos.

Porque la privacidad no depende solo de grandes sistemas de seguridad, sino también de pequeños gestos que llevamos a cabo en el día a día. Revisar qué compartes, cómo lo compartes y con quién lo compartes es la primera barrera frente a cualquier amenaza.

El viejo truco de tapar datos en una captura con un trazo o un difuminado no sirve para nada. Como recuerda María Sánchez, lo que crees oculto puede quedar a la vista con una simple edición en Photoshop o incluso con el editor de fotos que viene integrado en el móvil. 

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