Tienes 30 minutos antes de que llegue el FBI: ¿En qué lugar de la casa esconderías un pendrive?

Pensar como un hacker no es sencillo, salvo que seas uno de ellos, como demuestra este divertido ejercicio mental en donde tienes que esconder un pendrive USB. Es más complicado de lo que parece.
Los pendrive USB han reducido mucho su tamaño, así que son muy utilizados por los hackers para mover información, o instalar malware o software espía, porque se pueden transportar o esconder fácilmente. ¿O tal vez no?
Ocultar un pendrive en una casa parece sencillo, pero no lo es tanto si quieres que no lo encuentre el FBI, que son expertos en localizar material escondido.
La web TechSpot ha propuesto este divertido juego mental en su foro, y mucha gente ha participado. Hay respuestas realmente ingeniosas.
Escondiendo un pendrive en casa: una tarea complicada
Esta es la premisa del juego: "Tienes 30 minutos para esconder una memoria USB en tu casa. La policía, los detectives y los agentes del FBI harán una redada en busca de esa memoria USB. ¿Dónde lo escondes para que no lo encuentren?".
Algunos de los participantes han recurrido al cine o los videojuegos. Desde esconder el pendrive dentro de una pastilla de jabón, hasta meterlo entre los tubos del refrigerador de la nevera, o en el interior del cajón de arena del gato.
La principal crítica a la premisa es que 30 minutos, es mucho tiempo. Te da tiempo a coger el coche, llevarlo a la casa de un amigo, y volver.
Otros han optado por meterlo dentro de una pelota, lanzarla al jardín del vecino, ya que la orden de registro solo incluye tu casa, y luego ir a recuperar la pelota.
A mí se me ha ocurrido meterlo en un sobre, con mi dirección o la de un familiar, llamar a un mensajero pagándole un extra si llega antes de media hora, y decirle que lleve el sobre a Correos. O meterlo en el buzón del vecino en una carta a tu nombre.
Otra persona propone usar un dron y esconderlo en lo alto de un árbol. Pero claro, estas últimas ideas incumplen las reglas: no estás escondiendo el pendrive en casa.
Puesto que estos dispositivos son pequeños, algunos han sugerido tragárselo, o esconderlo en lugares desagradables del propio cuerpo.
Los más puestos en el tema, aseguran que depende de la orden de registro. Si esa orden solo cubre la tecnología, basta con esconderlo en una caja de cereales, que no pueden tocar.
Una de las que más me gusta consiste en quitar la carcasa de plástico, dejar solo la placa con los chips, y encajarla dentro de una alarma, un router, u otro dispositivo en donde parezca parte de su hardware.
Esta respuesta es bastante graciosa: "Lo envolvería en bacon y se lo daría de comer a mi perro (que prácticamente se traga la comida sin masticar). Tardaría unas horas en expulsarlo".
Otros escondrijos: dentro del tapón de la tubería del fregadero, dentro de la fuente de alimentación del PC, en el interior de piezas de Lego, etc.
Una de las respuestas más desconcertantes: "Dejarlo a simple vista". Si el FBI lo ve, puede pensar que no tiene importancia porque no está escondido, y olvidarse de él. Aunque un buen agente del FBI, examinará cualquier cosa que encuentre.
Esconder un pendrive USB en casa antes de que llegue el FBI, no es una tarea tan sencilla como parece a simple vista. Hay que confiar en la suerte, que se les pase algún lugar, más que en la astucia...


