Expertos de Singapur presentan una pintura "que suda", enfriando las casas un 40% sin necesidad de electricidad

El calor extremo obliga a agudizar el ingenio, por eso en Singapur han inventado una pintura que enfría la casa sin electricidad, entre otras ventajas. ¿La veremos en España?
El cambio climático está haciendo lo que los científicos advirtieron. Este mes va a ser el junio más caluroso de la historia en España, de la mano del récord de concentración de dióxido de carbono. Pero si aquí nos quejamos de calor con 35 o 40 grados centígrados, en Asia se alcanzan fácilmente los 45 grados, con una humedad terrible. La ayuda llega con una pintura que imita la sudoración humana.
Existen pinturas de exteriores que reflejan la luz, reduciendo la acumulación de calor, pero amarillean en dos o tres años, y pierden este efecto. Una nueva pintura cementosa fabricada en Singapur reduce hasta el 40% el gasto en refrigeración, usando tres principios diferentes: reflexión solar, enfriamiento radiativo y evaporación de agua, imitando el sudor humano.
Hay que tener en cuenta que se trata de una pintura de exteriores, para pintar las fachadas y los tejados de los edificios, no es para usar dentro de casa.
Así funciona la pintura que suda
Lo más interesante es que está fabricada con materiales naturales. Según cuenta Ecoinventos, se compone de una base de cemento con una estructura porosa que retiene agua. Se mezcla con nanopartículas, polímeros y sal.
El resultado es una pintura blanca que no pierde el color con el paso de los años, conservando sus propiedades.
Ya se ha probado durante dos años en pisos piloto, y las estadísticas son espectaculares: refleja entre el 88 y el 92 % de la luz solar, y emite hasta 95 % del calor en forma de rayos infrarrojos.
Dicen que emula a la sudoración humana porque, en vez de repeler el agua, la absorbe. Después con el calor, el agua se evapora, generando un efecto refrescante, de la misma forma que el sudor humano.
Combinando todas estas características, en los dos años de prueba se ahorró entre un 30 y un 40% en refrigeración, frente a una casa igual sin esta pintura, manteniendo la misma temperatura interna.
Tiene, además, otro beneficio adicional: combate el efecto isla de calor de las ciudades, en donde suben aún más las temperaturas. Por ejemplo, en Madrid capital siempre hace 2 o 3 grados más que en los entornos rurales cercanos.
Esta pintura reduce la emisión de aire caliente, porque se requiere menos aire acondicionado. Además la radiación térmica que emite es en forma de infrarrojos, que se liberan hacia la atmósfera, fuera de la isla de calor.
Aún no sabemos si esta pintura que "suda" para refrigerar los edificios, se puede conseguir de forma comercial, y si acabará llegando a España.
