Investigadores españoles de la Universidad de Sevilla descubren un compuesto dietético que aumenta la longevidad

El equipo de científicos de la Universidad de Sevilla encuentra la clave para reducir el envejecimiento y combatir el Alzheimer usando un elemento que proviene de las microalgas
Las recientes investigaciones sobre el envejecimiento han otorgado mucha información importante para la salud humana. Por ejemplo, saber la edad exacta en la que se acelera el deterioro del cuerpo o los hábitos que hacen que una persona se vuelva anciana más rápido.
Investigadores de la Universidad de Sevilla han descubierto un nuevo factor crucial que influye en la longevidad del ser humano. Se trata de un compuesto dietético analizado por el equipo liderado por la doctora española Ángeles Morón Ortiz.
Por lo visto, lo que decían las madres sobre comer verduras y vegetales era totalmente cierto. Además de que se ha confirmado que otorgan beneficios para la salud, este nuevo proyecto determina que un carotenoide incoloro ha sido infravalorado todo este tiempo.
¿Quieres saber cómo funciona y dónde encontrarlo? Los estudios realizados en España indican que será crucial para la integridad de la piel y la prevención de enfermedades neurodegenerativas. A continuación, tienes la información compartida por los expertos.
El fitoeno tiene el potencial para combatir el envejecimiento y enfermedades como el Alzhaimer

El equipo de la Universidad de Sevilla en España y la Universidad de Kent en Reino Unido han puesto en la mira al fitoeno. El descubrimiento en cuestión se refiere a un carotenoide incoloro que suele estar presente en algunos alimentos comunes de muchos hogares.
Según Scitech Daily, el famoso compuesto dietético que podría servir para reducir el envejecimiento se encuentra con frecuencia en tomates, zanahorias, naranjas y pimientos, aunque también destacan que ciertas microalgas lo contienen.
La estructura del fitoeno es curiosa porque no tiene color como el betacaroteno o el licopeno. Por ende, durante décadas fue considerado solamente como un intermediario metabólico, que no tenía una función importante en el organismo humano.
Ahora, gracias al equipo conformado por los científicos españoles Ángeles Morón Ortiz, Paula Mapelli Brahm, Antonio Jesús Meléndez Martínez, Antonio León-Vaz y Rosa León, su definición está cambiando por completo.
Tras pruebas exhaustivas con el organismo modelo Caenorhabditis elegans, que es relevante en este tipo de investigaciones sobre el envejecimiento, el compuesto en cuestión ha revelado que su consumo aumenta la esperanza de vida entre un 10 % y un 18,6 %.
No solamente eso, la proteína vinculada a enfermedades como el Alzheimer (amiloide-β42) se reduce del 30 al 40 % en la toxicidad. Los científicos han puesto a prueba el elemento en extractos de microalgas ricos en fitoeno, como la Chlorella sorokiniana y Dunaliella bardawil.
"Estos son resultados preliminares muy interesantes, y ahora estamos buscando financiación para identificar con precisión los mecanismos responsables". - Paula Mapelli‑Brahm.
Con esto han determinado que los beneficios no surgen por la restricción calórica ni un estrés inducido. Ya que así y evaluando fitoeno purificado, se demuestra que no se afecta el crecimiento ni la alimentación del organismo. Justamente por eso su potencial nutricional real es mayor del que muchos pensaban anteriormente.
Los datos que han surgido en el análisis también señalan que hay mejoras en la resistencia al estrés oxidativo y es que los organismos que fueron afectados por este factor aumentaron un 53% su supervivencia.
Esto quiere decir que impacta en el envejecimiento celular, especialmente en el cutáneo y la salud de la piel. A su vez, es crucial para hacerle frente al cáncer colorrectal o problemas neurodegenerativos.
Las microalgas han pasado a ser el foco de investigación nutricional y medioambiental porque podrían ser empleadas en soluciones sostenibles de fitoeno, mientras que se cultivan fácilmente para crear nuevos suplementos nutracéuticos y alimentos funcionales en el futuro.

