En qué posición del termostato enfría más la nevera: ¿cuando se ajusta al 1 o al 10?

Te contamos cómo regular la nevera según el tipo de mando, cuándo subir la potencia y por qué dejarla siempre al máximo puede subir el consumo eléctrico y forzar el motor.
A casi todo el mundo le ha pasado alguna vez que la nevera no parece enfriar lo suficiente, la comida no está tan fría como debería y es cuando surge la duda de si conviene mover la rueda interior hacia el 1 o hacia el 10.
La confusión es normal, porque esos números pueden parecer una escala de temperatura, pero en la mayoría de frigoríficos tradicionales no funcionan así. Cuando una nevera tiene un termostato con números, normalmente no está mostrando grados Celsius.
No significa que el 1 sean 1 ºC ni que el 10 sean 10 ºC. Lo que marca esa rueda suele ser el nivel de trabajo del sistema de refrigeración. Por eso, si la escala va del 1 al 10, el 10 suele ser la posición que más enfría. Si la escala va del 1 al 5, el 5 suele ser el ajuste más frío.
El número alto no son grados, es más potencia de frío

La clave está en entender qué controla realmente el termostato. En una nevera con rueda clásica, el número más bajo indica una refrigeración más suave, mientras que el número más alto ordena al aparato trabajar con más intensidad para bajar la temperatura interior.
Por eso tanta gente se equivoca, ya que en el día a día estamos acostumbrados a pensar que 1 ºC es más frío que 10 ºC, pero la rueda de muchas neveras no está hablando de temperatura exacta, sino de fuerza de enfriamiento. Es parecido a subir el volumen de un altavoz: cuanto más alto es el número, más trabaja el sistema.
Pero esto no significa que todas las neveras sean idénticas, ya que algunos modelos permiten seleccionar directamente una temperatura en grados. En ese caso, sí conviene recordar que 3 ºC enfría más que 5 ºC. La diferencia está en el tipo de control: ruleta numerada de potencia o panel digital con grados reales.
Por qué no conviene dejarla siempre al máximo

Aunque el número alto enfríe más, poner la nevera siempre al máximo no suele ser la mejor idea. Si el aparato trabaja con demasiada intensidad, puede consumir más electricidad, formar hielo en algunos modelos y llegar a congelar alimentos delicados como frutas, verduras, lácteos o productos colocados cerca de la pared trasera.
También puede forzar más el compresor, que es la pieza encargada de mantener el frío. En días de mucho calor o después de meter una compra grande, subir temporalmente la potencia puede tener sentido.
Es importante mencionar que la nevera necesita recuperar temperatura porque entran alimentos a temperatura ambiente o porque la puerta se ha abierto muchas veces, pero una vez estabilizado el interior, lo recomendable es volver a un ajuste intermedio.
La temperatura correcta está entre 3 ºC y 5 ºC
Más que obsesionarse con el número de la rueda, lo importante es conocer la temperatura real dentro del frigorífico. Como referencia general, la zona de refrigeración debería mantenerse entre 3 ºC y 5 ºC.
En muchos modelos digitales, ajustar la nevera a unos 4 ºC suele ser una buena opción para conservar alimentos frescos sin gastar de más, pero si tu nevera tiene ruleta, lo más práctico es usar un termómetro de frigorífico y colocarlo en la zona central.
Si marca más de 5 ºC, conviene subir un poco la potencia, pero si los alimentos se congelan, aparece hielo con facilidad o notas demasiada condensación, probablemente está demasiado fuerte.
En una nevera con rueda del 1 al 10, lo habitual es que el 10 enfríe más que el 1. La razón es sencilla: esos números no suelen indicar grados, sino la intensidad con la que trabaja el sistema de refrigeración.
