El sospechoso de atentar contra Donald Trump creó un videojuego: sus ventas se han multiplicado por cien, pero no para jugar

Cuando un inocente videojuego de átomos y electrones se politiza, la cosa no puede acabar bien. La opinión mundial está polarizada.
El pasado fin de semana, Donald Trump sufrió su tercer atentado. El supuesto atacante resultó ser un desarrollador de videojuegos, si es que puede llamarse así a alguien que ha publicado un único juego amateur, con dos reviews. El caso es que, tras el tiroteo, su juego, Bohrdom, multiplicó por cien sus ventas, pero nadie lo compró para jugar, sino para posicionarse a favor o en contra de Trump en Steam.
Como era fácil suponer, las reviews y el foro del juego se han llenado de basura de uno y otro bando, así que Valve ha hecho lo más sensato: impedir la venta, y borrar las reviews y los comentarios posteriores al atentado contra Donald Trump.
Los foros de Steam son terreno pantanoso cuando simplemente se habla de juegos, pero el extremismo sube de nivel si además se añade la política.
Cuando el juego solo es la excusa para atacar al oponente
El pasado sábado, en una cena de gala en un hotel de lujo con los corresponsables de la Casa Blanca, un hombre llamado Cole Thomas Allen se coló en el evento e inició un tiroteo. Hirió a un vigilante y llegó hasta las inmediaciones de las mesas en donde se estaba celebrando la cena. Finalmente fue detenido, miembras Donald Trump y otras personalidades eran evacuadas precipitadamente.
Como es lógico, la prensa comenzó a indigar en la vida de atacante, y descubrió que en LinkedIn aseguraba ser un desarrollador de videojuegos, porque en 2018 público un único juego en Steam, llamado Bohrdom.
Es un título completamente amateur, como los millones que se juegan gratis en el navegador, en esas webs rebosantes de publicidad. Se trata de un shooter asimétrico en 2D en donde puedes encarnar a un electrón, o un átomo. Es asimétrico porque si eres un átomo eres más fuerte y tienes un disparo potente, pero solo eres uno. Si tomas el papel del electrón los disparos son más débiles y tienes menos vida, pero hay muchos electrones. Tiene modos para uno o varios jugadores, y costaba dos dólares.
El juego no parece muy bueno: en ocho años solo recibió tres reviews, y un par de comentarios en los foros. Tras el atentado, se acumularon más de 200 reviews (para poder escribir una hay que comprar el juego) y el foro llegó a las diez páginas.
Por supuesto nadie estaba interesado en Bohrdom. La gente lo compró para tener visibilidad en los ataques o la defensa de Trump, o bien para insultar a uno u otro. Eso se multiplicó en los foros, en donde no es necesario adquirir el juego para escribir.
Como era de esperar, Valve ha decidido cortar por lo sano. Ha borrado todos los comentarios y análisis de después del atentado y ha cerrado la venta del juego. No sabemos la razón. Quizá porque no quería que la acusasen de ganar dinero con el juego de un presunto terrorista, o porque se lo ha pedido algún representante de Cole Thomas Allen. O, más inquietante aún: para que las ventas del juego no se convirtiesen en una forma de apoyo al atentado.
El extremismo político todo lo corrompe, incluso un inocente juego de átomos y electrones.
