Mazazo a Cloudflare, obligada a bloquear las retransmisiones ilegales de MotoGP en Francia, sentando un importante precedente

Por primera vez, se ordena a una proveedora de servicios de red bloquear webs piratas por DNS, suspender su CDN y desactivar el proxy que las mantiene en funcionamiento.
Durante años, los titulares de derechos audiovisuales y las autoridades regulatorias han mantenido una lucha constante contra la piratería y las listas IPTV, especialmente contra aquellas plataformas que ofrecen transmisiones ilegales de eventos deportivos.
Ahora, Francia ha dado un paso decisivo que podría cambiar las reglas del juego. El Tribunal Judicial de París ha emitido una sentencia histórica que obliga a Cloudflare a implementar bloqueos activos para impedir el acceso a webs que emiten sin autorización las carreras del MotoGP 2025.
Esta decisión no es una más, sino que es la primera vez en Francia que un tribunal reconoce a esta compañía como actor activo dentro del ecosistema de emisión de contenidos digitales, al atribuirle un triple rol técnico como proveedor de DNS, red de distribución de contenidos (CDN) y proxy inverso.
Es importante mencionar que esto supone que la compañía no puede escudarse en su papel de mero intermediario, y debe asumir responsabilidad directa si su infraestructura sostiene sitios que infringen derechos de autor.
Un movimiento sin precedentes en la lucha contra la piratería
El fallo del tribunal no solo obliga a bloquear el acceso a sitios específicos que emiten el MotoGP sin licencia. También establece que los bloqueos deben ser dinámicos y adaptables, es decir, aplicables a nuevos dominios o plataformas que puedan surgir durante la temporada.
Para ello, Cloudflare deberá coordinar sus acciones con la autoridad francesa ARCOM y aplicar medidas como el bloqueo por DNS, la suspensión del servicio CDN y la desactivación de la función de proxy inverso, si estas tecnologías están siendo utilizadas para mantener operativos sitios piratas.
La sentencia llega en respuesta a la demanda presentada por Canal+, titular de los derechos de retransmisión del campeonato de motociclismo, y sienta un precedente que ya empieza a resonar en otros países europeos.
Casos similares se han producido en Italia, donde Mediaset y la Serie A lograron resoluciones judiciales contra Cloudflare, así como en Alemania y Moldavia, con decisiones que apuntan en la misma dirección: las plataformas tecnológicas ya no pueden mirar hacia otro lado si su infraestructura permite la distribución no autorizada de contenidos protegidos.
Francia ha invocado su Código del Deporte y Código de la Propiedad Intelectual para legitimar la intervención judicial. El tribunal ha considerado que Cloudflare no ha aportado pruebas suficientes para demostrar que estas medidas sean técnica o económicamente inviables.
Por ello, rechaza cualquier limitación y refuerza el principio de proporcionalidad y eficiencia en la lucha contra la piratería. La sentencia, además, se apoya en los fundamentos del Reglamento de Servicios Digitales (DSA) de la Unión Europea, que exige a las plataformas tecnológicas una mayor implicación activa frente a contenidos ilícitos.
Un movimiento que podría replicarse en España

En España, LaLiga y su presidente Javier Tebas llevan tiempo aplicando su propia estrategia contra las emisiones ilegales, con medidas cada vez más agresivas. Entre ellas destacan los llamados bloqueos a la carta, que permiten cortar el acceso en tiempo real a direcciones IP que ofrecen fútbol gratis, especialmente en encuentros de alto interés como los clásicos o los derbis.
El organismo ha intensificado su colaboración con operadoras, juzgados y plataformas tecnológicas para atacar directamente la raíz del problema: los servicios IPTV piratas y las webs que utilizan servicios como Cloudflare para enmascarar su identidad y ubicación.
De hecho, ya se han bloqueado miles de IP asociadas a estas plataformas, y se ha llegado a interrumpir incluso el acceso a páginas legítimas como efecto colateral de estos bloqueos masivos. La preocupación es real y está justificada, ya que se estima que la piratería causa unas pérdidas de entre 600 y 700 millones de euros al año en el fútbol profesional español.
Una cifra que, según LaLiga, compromete la sostenibilidad del modelo actual y el reparto de ingresos entre clubes. Por ello, no es descabellado pensar que el caso de Cloudflare y MotoGP en Francia podría marcar la pauta para que se apliquen resoluciones similares en los tribunales españoles.
El mensaje que lanza esta resolución es que las grandes tecnológicas ya no pueden seguir siendo neutrales cuando sus servicios son fundamentales para el funcionamiento de la piratería y las transmisiones ilegales. Cloudflare, hasta ahora vista como una infraestructura esencial, pero pasiva, tendrá que redefinir su papel.

