Ni Model S ni Cybertruck, el Tesla que trae de cabeza a Elon Musk vale menos de 5 euros y ya le han robado más de 65.000 unidades

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Tesla tiene un nuevo problema, y no es otra dramática caída en las ventas: Elon Musk está perdiendo miles de euros de la manera más absurda: sus empleados le están robando.

Tesla salta de un problema a otro en los últimos meses, y las polémicas que protagoniza Elon Musk casi a diario no están ayudando tras registrar una caída en picado en ventas. Esto se suma al descontento de los trabajadores que arrastra en algunas de las fábricas desde finales del año pasado.

Alemania se ha convertido en una de las mayores preocupaciones del CEO de Tesla. Musk propuso una ampliación de la gigafábrica de Berlín, pero los grupos ecologistas no tardaron en oponerse a esta medida.

La fábrica alemana está ubicada en las afueras de la capital del país. Esta planta opera desde el año 2022 y no ha tardado en convertirse en el motor del crecimiento de la compañía en Europa con la producción del Tesla Model Y.

Elon Musk tiene un problema con su gigafábrica en Alemania

El descontento de los habitantes de las localidades cercanas a la fábrica de Tesla se suma a las críticas de los trabajadores por sus condiciones laborales. Los empleados han decidido tomarse la justicia por su mano con una iniciativa curiosa, robar las tazas de la empresa.

El gerente de la planta, Andre Thierig, ha revelado que compró un total de 65.000 tazas con el logotipo de Tesla desde la apertura de la planta de Berlín. Casi tres años después, todas ellas han desaparecido, según recogen los compañeros de AutoBild.

Thierig no ha dudado en acusar a los trabajadores. “Estadísticamente hablando, cada uno de ustedes ya tiene cinco tazas de café de Ikea en casa", según el gerente de la planta. "Estoy cansado de aprobar pedidos para comprar más tazas”, añadió en una reunión con algunos de los empleados de Tesla.

Tesla quiere poner límite a los robos de los trabajadores

Elon Musk no se puede permitir perder ni un céntimo tras registrar el peor trimestre de su historia, con una caída de las ventas de un 45% en todo el mundo. La situación no es mucho mejor en mayo, con un 49% menos de matriculaciones en Europa en comparación con el mismo periodo del año anterior. 

Andre Thierig decidió tomar medidas más contundentes para una gigafábrica que tiene un total de 12.000 empleados. La primera consecuencia del robo de 65.000 tazas ya ha llegado a la planta de Berlín: van a dejar de dar cubiertos en las salas de descanso de Tesla.

El fabricante de coches eléctricos tiene que reducir sus gastos a cualquier precio. Esta medida se suma a otras algo criticadas a inicios de año, como despedir aproximadamente a un 2% de sus trabajadores, y los expertos no descartan que siga aumentando esta cifra. 

El descontento entre los trabajadores no deja de crecer. Jannes Bojert, portavoz del sindicato de la gigafábrica de Tesla, asegura que los trabajadores sufren una presión extrema. Además, los empleados critican las medidas de seguridad algo cuestionables de la planta de montaje alemana.

Poniendo esta situación en perspectiva, la fábrica de Tesla en Berlín ha registrado el triple de accidentes laborales que la planta de Audi en Ingolstadt (Alemania) durante los primeros meses desde su inauguración.

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