Adiós a la privacidad en el coche: la Unión Europea obliga a instalar una cámara que vigilará tu cara y tus movimientos al volante

Unión Europea ley instalar cámaras en coches nuevos
Unión Europea ley instalar cámaras en coches nuevosMagnific / Computer Hoy

Bruselas impone el sistema ADDW en todos los vehículos nuevos matriculados. La Comisión Europea busca bajar la siniestralidad en las carreteras controlando los ojos del conductor.

Si te acabas de comprar un coche o estás pensando en hacerlo dentro de poco, vete acostumbrando a la idea de que no vas a viajar solo aunque no lleves a nadie contigo. A partir de esta misma semana, la Unión Europea ha puesto en marcha una normativa que obliga a que todos los coches nuevos que se matriculen en los países miembros lleven instalado de serie un sistema inteligente de vigilancia

Se llama ADDW (siglas en inglés de Alerta Avanzada de Distracción del Conductor) y, básicamente, consiste en una cámara fija que apunta directamente a tu cara para controlar qué haces mientras estás al volante.

Aunque las carreteras de los países europeos se posicionan cada año entre las más seguras del mundo, parece que quieren reducir a cero el número de muertos y heridos en accidentes de tráfico. O eso es lo que cuentan.

Con esto, se ha puesto en marcha todo un paquete regulatorio, en el que se incluyen medidas como esta y otras como el frenado de emergencia automático capaz de detectar a peatones y ciclistas.

En cuanto al sistema ADDW, funciona de una forma muy simple. Se trata de una especie de chivato. Utiliza un pequeño sensor óptico o cámara que se prevé que se coloque, por lo general, justo detrás del volante o encima de la pantalla del salpicadero y que se activará de forma automática en cuanto arrancas el coche.

Se va a encargar de analizar todo el tiempo la dirección de tu mirada, la posición de tu cabeza y tus expresiones faciales. 

Si el coche detecta que apartas los ojos de la carretera durante más tiempo del debido, el sistema interviene mediante pitidos, alertas visuales en el cuadro de mandos o incluso desactivando de golpe el control de crucero.

Como era de esperar y viendo cómo va a actuar, la decisión no ha caído excesivamente bien. Muchos ya han calificado la medida como otra molesta sobrerregulación de las instituciones europeas y, por supuesto, nadie sabe si realmente las grabaciones se quedan en privado o acaban en manos de las autoridades

Es cierto que la normativa exige que el sistema ADDW funcione en un circuito cerrado, es decir, que las imágenes se procesen de manera interna en el ordenador del propio coche y que jamás se suban a servidores externos o nubes de terceras empresas. Pero la teoría es una cosa y la práctica es otra muy distinta.

¿Cómo afecta la cámara obligatoria de la Unión Europea a la privacidad de tu coche?

El gran miedo de los conductores es que su coche se convierta en un chivato y que todo esto sirva como baza para enviar multas a casa sin necesidad de ser cazado por la policía. 

Por ejemplo, puede que simplemente mires un momento el móvil, y si bien esto no está permitido, estas cámaras podrían cazarte y hacerlo saber para que llegue una carta a casa.

Desde luego, los coches están dejando de ser coches como tal para convertirse en auténticos ordenadores conectados a la red. Sin ir más lejos, desde abril del año 2018, todos los coches y furgonetas poco pesadas homologadas en Europa están obligadas por ley a llevar el sistema eCall, un botón de emergencia que llama automáticamente a emergencias si tienes un accidente. 

Si a esto le sumamos que consultoras como McKinsey estiman que el 95% de los vehículos en circulación estarán conectados de forma nativa a internet de aquí al año 2030, que te digan que todo este tipo de sistemas que se están incluyendo van a registrar datos que quedarán entre el conductor y el coche y nada saldrá de ahí, parece bastante falso.

Sin ir más lejos, un informe publicado por la Fundación Mozilla desveló que, tras analizar a fondo las políticas de privacidad de 25 grandes marcas de coches, todas suspendieron en seguridad de datos. La conclusión de los expertos es que los vehículos se han convertido oficialmente en la peor categoría de producto tecnológico jamás analizada en cuanto a protección de la privacidad.

Las sospechas se dirigen de forma directa a las propias marcas, que muy probablemente acabarán haciendo negocio a nuestras espaldas. En Estados Unidos, el Fiscal General de Texas abrió una investigación oficial a varios fabricantes tras destapar que recopilaban volúmenes enormes de información sobre los hábitos de conducción de sus clientes para vendérselos en secreto a compañías de seguros. 

Esto perfectamente podría llegar a la UE y, con el nuevo sistema europeo en marcha, el vacío legal que hay abre la puerta a que las aseguradoras utilicen tus movimientos o las distracciones registradas por la cámara para encarecer tu póliza mensual o que la policía use esos datos como prueba en un juicio.

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Carolina González

Redactora

Carolina González, redactora de actualidad, reportajes a fondo, análisis de todo tipo de productos y vídeos para el canal de Youtube.