Juan José Ebenezer, mecánico: No me compraría nunca un coche diésel moderno; "estos son los motivos"

Juan José Ebenezer con un coche diésel
Juan José Ebenezer con un coche diéselMontaje

Un coche diésel no es malo, pero si lo compras sin pensar en tu uso real, puedes acabar con un motor que gasta poco en combustible y mucho dinero en averías y mantenimiento.

Si estás buscando comprar un coche de segunda mano y piensas "mejor diésel, que gasta menos", quizá te convenga escuchar antes la advertencia del mecánico Juan José Ebenezer sobre estos motores.

Este mecánico, con años de experiencia a sus espaldas, afirma que un diésel moderno puede ser una buena herramienta, pero si lo usas mal, puede salirte mucho más caro de lo que esperas. 

Ebenezer habla desde la trinchera, donde cada semana ve entrar coches diésel relativamente recientes, con pocos kilómetros y averías que dan miedo cuando llegan las facturas. 

No está diciendo que el diésel sea un error siempre, sino que trata de recomendar que no lo elijas solo porque "consume poco" sin revisar si tu uso encaja con lo que necesita este tipo de motor.

Y es que los coches que usan diésel, sobre todo los modelos actuales, están diseñados con una serie de condiciones de funcionamiento en mente. 

Si tú vas por otro camino —pocos kilómetros al año, casi todo ciudad, trayectos cortos—, la probabilidad de problemas se dispara. Y cuando un diésel moderno da problemas, rara vez son baratos.

Por qué un diésel moderno es más delicado de lo que parece

Es importante mencionar que un coche diésel que tienes en la cabeza quizá sea el de hace 20 años, robusto y con poca electrónica, pero el de ahora es otra cosa. 

Para cumplir las normas de emisiones, lleva filtro de partículas que necesita quemar periódicamente el hollín acumulado. La EGR trabaja con gases sucios que acaban dejando depósitos. 

Mientras que el sistema de AdBlue depende de temperaturas y condiciones muy concretas para funcionar bien. Cuando algo de esto se tuerce, empiezan los testigos en el cuadro, las pérdidas de potencia, los modos de emergencia y, al final, las cuentas en el taller.

Una sustitución de filtro de partículas obstruido, una EGR que ya no se puede limpiar o un problema serio en el sistema pueden costar lo que te habías ahorrado en gasóleo durante varios años. 

Ese es el tipo de caso que ve a diario este mecánico y que quiere que tengas en mente antes de comprar un coche diésel moderno. Estos vehículos son caros en mantenimiento, no son ideales para la ciudad y son más caros.

Qué deberías hacer antes de comprarte un coche diésel

Si sigues pensando en un diésel, lo prudente es hacer un pequeño ejercicio previo. Calcula cuántos kilómetros haces al año, cuánta ciudad y cuánta carretera, si tu zona tiene o va a tener restricciones a los diésel y cuánto tiempo piensas quedarte el coche. 

El siguiente paso es llevar cualquier unidad que te interese a un taller de confianza antes de cerrar la compra. Pide que miren el estado del filtro de partículas, el historial de regeneraciones si es posible, la EGR, el sistema de AdBlue y que lean la centralita en busca de errores almacenados. 

Es un dinero bien invertido frente al riesgo de tragarte un problema caro desde el primer mes. Si no te convence, quizá te convenga mirar un gasolina o un híbrido.

No te compres un coche diésel sin revisar cómo lo vas a usar, cuánto te puede costar mantenerlo y qué riesgos asumes. Si haces esos números, la decisión será tuya, no del tópico de barra de bar.

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