Primer país europeo en salir al rescate del coche eléctrico: "En nombre de Italia, me ocuparé de ello"

Primer país europeo en salir al rescate del coche eléctrico
Primer país europeo en salir al rescate del coche eléctricoGenerada con IA

Italia se ha cansado de esperar a Europa en lo que a movilidad eléctrica se refiere. Giorgia Meloni anuncia una intervención en los precios de carga para que sea más barato que la gasolina.

Si bien es cierto que el futuro pasa por el coche eléctrico, actualmente son muchas las dudas que surgen en usuarios sobre el hecho de tener que cargar el vehículo en lugares públicos. Los precios pueden resultar hasta más caros que la propia gasolina.

En pocas palabras, nadie quiere lanzarse a la piscina si no sabe si el precio de la luz va a subir mañana o si el operador de la estación de carga le va a añadir un margen de beneficio abusivo. Es por eso que Italia ha decidido intervenir.

La primera ministra, Giorgia Meloni, ha dado un golpe sobre la mesa, afirmando que van a poner fin a esto. La idea es incrementar la compra de este tipo de vehículos haciendo que cargar la batería sea muy barato.

Meloni considera que el precio de la recarga pública se ha convertido en un impuesto invisible que está asfixiando a la industria europea. Por eso, su plan pasa por dejar de dar solo cheques puntuales para la compra y empezar a regular el escenario post-venta. Quieren que el ahorro por kilómetro que te prometen en el catálogo sea una realidad tangible.

Esta es una respuesta a la necesidad europea de electrificación. Hasta ahora, todos los gobiernos se habían centrado en dar ayudas para el momento de la compra (como nuestro Plan Moves), pero se olvidaban de lo que pasaba después. Italia quiere cambiar esto.

Para eso, van a hacer una revisión a fondo de los costes energéticos que se aplican. La intención es presionar a las compañías eléctricas para que la infraestructura de carga deje de ser un freno por sus tarifas y se convierta en el verdadero motor del cambio.

Estos son algunos gastos ocultos del coche eléctrico

El coste inicial de un vehículo eléctrico suele ser uno de los mayores factores de disuasión para los potenciales compradores de un VE. De media, estos cuestan unos 10.000 € más que sus homólogos de gasolina, aunque esto está cambiando poco a poco.

Sin embargo, hay algunas cosas que hay que tener en cuenta al considerar el coste inicial de un vehículo eléctrico.

Por ejemplo, en España, el Plan Auto+ 2026 ha llegado para sustituir al antiguo MOVES con una ayuda directa que puedes recibir en el mismo momento de la compra.

Este nuevo sistema funciona por bloques: recibes un 50% de la ayuda de 2.250 euros por el simple hecho de elegir un coche eléctrico puro, un 25% adicional de 1.125 euros si el precio del vehículo no supera los 35.000 € antes de impuestos, y el último 25% de otros 1.125 euros en el momento de la compra.

En total, puedes alcanzar una subvención de 4.500 euros que el concesionario te descuenta directamente en la factura, a lo que se suma un descuento obligatorio por parte de la marca de al menos 1.000 euros.

Por otro lado, uno de los mayores costes ocultos es el coste de las reparaciones. Un coche eléctrico tiene sistemas eléctricos mucho más complejos que un coche tradicional de gasolina, y estos sistemas suelen ser muy caros de reparar o sustituir.

Además, los coches eléctricos suelen tener piezas que son difíciles de encontrar y sustituir, lo que también puede aumentar el coste real de la propiedad de un VE. Según la empresa de datos y análisis predictivo We Predict, hablamos de hasta el doble.

El coste medio de las reparaciones de un vehículo eléctrico es de unos 300 euros, mientras que el de un vehículo estándar es de unos 190 euros.

Otro factor importante en los costes de reparación de los vehículos eléctricos y en el coste real es el mantenimiento de la batería. Y es que aquí, la cosa se complica aún más. Las baterías de iones de litio se degradan con el tiempo y la vida útil de la batería de un coche eléctrico suele ser de 10 a 15 años. 

A esto hay que sumarle que la degradación de estas baterías deprecian bastante el precio de venta de un VE. Y es que no es lo mismo un coche a gasolina de hace 15 años, que puede estar en perfecto estado para un uso de unos cuantos años extra, que el de un coche eléctrico.

Aparte, arreglar un problema en un VE resulta más complejo por el tipo de piezas y la falta de formación e instrumentos necesarios para ello, lo que a su vez añade más euros a la factura de reparación de tu vehículo.

Como ves, hay bastantes peros que no terminan de convencer a muchos usuarios que sí que querrían dar el paso. El tema de la recarga es otro de los grandes hándicaps, aunque parece que, poco a poco, ya hay países europeos como Italia interviniendo en todo este proceso.

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Carolina González

Redactora

Carolina González, redactora de actualidad, reportajes a fondo, análisis de todo tipo de productos y vídeos para el canal de Youtube.