El secreto que decide si tu coche eléctrico sube o baja de precio está en estos minerales

La industria de los coches eléctricos sigue creciendo en todo el mundo, pero muy pocos países tienen acceso a unos minerales esenciales para las baterías. El precio dependerá de su disponibilidad.
Los coches eléctricos superan poco a poco los principales obstáculos a los que se enfrentan en la industria con una autonomía que aún no es suficiente y una infraestructura de carga mejorable. Las marcas chinas han democratizado el acceso a estos vehículos con un precio más bajo que nunca.
Cada vez más modelos superan los 500 kilómetros con una única carga y las velocidades ultrarrápidas recuperan gran parte de la autonomía en apenas 15 minutos. El verdadero reto ahora para los fabricantes es la enorme dependencia de minerales críticos.
Adiós al litio, cobalto y las tierras raras
Las baterías de los coches eléctricos necesitan elementos como el litio, el cobalto, el níquel, el grafito o las tierras raras. Estos componentes son claves, pero no son nada sencillos de extraer de la Tierra.
El acceso a estos materiales puede provocar desequilibrios y tensiones entre los mayores mercados productores de coches eléctricos del mundo, entre ellos China, Estos Unidos y Europa. Si no se diversifican las fuentes, el futuro de la industria de los eléctricos estará contra las cuerdas.
China controla la producción de minerales, pero no tiene suficiente
La extracción de los principales materiales críticos está en manos de unos pocos. República Democrática del Congo controla el 65% de la producción global, mientras que Australia, Chile y China dominan en litio. El país asiático controla también más del 90% de las extracciones grafito y el 92% de las tierras raras.
Los países occidentales son muy vulnerables, el futuro de sus industrias depende de las importaciones que llegan desde China. Esta crisis llega en el peor momento para el gigante asiático, que espera multiplicar por diez su producción nacional de litio para 2030.
La industria de los coches eléctricos crece a un ritmo exponencial en China, pero el país no tiene suficiente material para producir sus baterías. El gigante asiático necesita cerca de 1,3 millones de toneladas métricas de litio para mantener este ritmo de producción. La situación es similar para Europa con una industria más pequeña que necesita 792.000 toneladas, Estados Unidos no se libra con 692.000 toneladas.
La volatilidad de los precios solo empeora el problema, aumentando el coste de comprar un coche eléctrico. El litio sufrió un exceso de oferta debido al crecimiento de la industria china, mientras que el níquel perdió un 63% de su valor desde 2022.
Los países occidentales dependen de las importaciones de China
China tiene las llaves de las reservas de litio, grafito y tierras raras del mundo. Si el país asiático decide frenar las exportaciones para favorecer su economía nacional, los fabricantes occidentales sufrirán las consecuencias.
El propio FMI ha alertado que esta enorme dependencia de China “podría frenar la transición energética”. La capacidad de fabricación europea se reduciría enormemente si uno de los suministradores restringe sus exportaciones.
La Unión Europea pretende protegerse con nuevas medidas como la Ley de Materias Primas Críticas, que promueve la extracción y refinería de minerales y tierras raras en suelo europeo. España jugará un papel esencial con 7 de los 47 proyectos activos con iniciativas en Extremadura, Galicia y Castilla‑La Mancha.
