David Delony, experto en programación, sobre el éxito de Python: "Si existe, puedes instalar Python en él"

Python tomó el relevo de BASIC como puerta de entrada a la programación. Es fácil de instalar, funciona en casi todo y permite aprender creando proyectos útiles e incluso IA.
Python lleva años entre los lenguajes de programación más utilizados del mundo, pero su crecimiento reciente ha coincidido con otro fenómeno que está transformando la industria tecnológica: la inteligencia artificial.
Y es que para millones de personas que quieren aprender a programar, desarrollar aplicaciones, automatizar tareas o adentrarse en esta tecnología, el lenguaje creado por Guido van Rossum se ha convertido en la opción más habitual.
Este fenómeno no se limita a una moda pasajera ni a la popularidad de herramientas como ChatGPT. Según David Delony, experto en programación y colaborador de How-To Geek, Python ocupa hoy un papel muy similar al que desempeñó BASIC durante la revolución de los ordenadores personales, y afirma que si algo existe, probablemente puedas instalar Python en ello.
Cabe señalar que detrás de su afirmación hay una historia que conecta los primeros años de la informática con la actual carrera por desarrollar sistemas de inteligencia artificial cada vez más avanzados.
Python se ha convertido en el nuevo BASIC de la programación

Cuando David Delony afirma que Python puede instalarse prácticamente en cualquier cosa, no se refiere literalmente a cualquier objeto. Lo que intenta transmitir es la extraordinaria capacidad de adaptación que ha demostrado este lenguaje durante décadas.
Funciona en ordenadores con Windows, macOS y Linux, pero también está presente en servidores empresariales, dispositivos educativos, pequeños equipos electrónicos, sistemas de automatización industrial, laboratorios científicos y plataformas utilizadas para entrenar modelos de inteligencia artificial.
Si existe, probablemente puedas instalar Python en ello.
Pocos lenguajes han logrado expandirse a tantos ámbitos diferentes. Mientras algunas tecnologías quedan asociadas a sectores muy concretos, Python ha conseguido convertirse en una herramienta transversal capaz de encajar en casi cualquier entorno.
Esta presencia explica por qué muchos desarrolladores lo consideran una especie de lenguaje universal. Un estudiante puede utilizarlo para aprender programación, un investigador para analizar datos científicos y una gran empresa para construir infraestructuras tecnológicas.
BASIC abrió el camino décadas antes
Para comprender la comparación que establece Delony, es necesario retroceder varias décadas atrás. Y es que durante los años setenta y ochenta, BASIC fue uno de los lenguajes de programación más populares del mundo.
Su nombre procede de las siglas de Beginner’s All-purpose Symbolic Instruction Code y fue concebido con un objetivo muy concreto: permitir que cualquier persona pudiera aprender a programar sin enfrentarse a una complejidad excesiva.
En una época en la que los ordenadores personales comenzaban a llegar a los hogares, BASIC ofrecía una puerta de entrada accesible para millones de usuarios.
De hecho, muchos equipos incluían el lenguaje preinstalado en su sistema, lo que permitía escribir y ejecutar programas desde el primer momento. Para toda una generación, aprender informática significaba aprender BASIC.
Python heredó las virtudes que hicieron grande a BASIC

Aunque ambos lenguajes pertenecen a épocas muy distintas, comparten varias características fundamentales. Python destaca por una sintaxis clara y fácil de leer. Incluso quienes nunca han programado pueden comprender rápidamente la estructura básica de un programa.
Esta simplicidad reduce la barrera de entrada y permite centrarse en la lógica en lugar de memorizar reglas complejas. Este enfoque recuerda al papel que desempeñó BASIC en los primeros años de la informática. Por ello, ambos han servido para acercar la programación a personas sin experiencia.
Sin embargo, Python ha conseguido ir un paso más allá, ya que mientras muchos usuarios abandonaban BASIC al enfrentarse a proyectos más complejos, Python acompaña al desarrollador desde sus primeros ejercicios hasta aplicaciones profesionales utilizadas por grandes organizaciones.
Esa continuidad constituye una de las claves de su éxito. El mismo lenguaje que sirve para aprender conceptos básicos puede utilizarse posteriormente para crear aplicaciones web, automatizar procesos empresariales o desarrollar sistemas avanzados de análisis de datos.
Qué es Python y por qué se ha convertido en un fenómeno mundial

Python fue creado por Guido van Rossum y apareció a principios de la década de 1990. Desde sus orígenes se diseñó con una filosofía muy concreta: hacer que el código fuera sencillo de leer, mantener y reutilizar.
Con el paso de los años, esa filosofía atrajo a una comunidad cada vez mayor de desarrolladores, ya que, a diferencia de otros lenguajes que exigen largos periodos de aprendizaje, este permite obtener resultados útiles en poco tiempo.
Su crecimiento también se explica por la enorme cantidad de bibliotecas y herramientas disponibles, donde estas extensiones permiten añadir funcionalidades sin necesidad de desarrollar cada componente desde cero.
Gracias a ello, Python ha encontrado espacio en sectores tan diversos como la investigación científica, la educación, la ciberseguridad, la automatización de procesos, el desarrollo web o la administración de sistemas.
La versatilidad que describe Delony no es una exageración, sobre todo porque pocos lenguajes modernos pueden presumir de una presencia tan amplia en ámbitos tecnológicos tan diferentes.
La inteligencia artificial ha impulsado todavía más su liderazgo

Aunque Python ya era extremadamente popular antes del auge reciente de la inteligencia artificial, esta revolución tecnológica ha reforzado aún más su posición. Gran parte de las herramientas utilizadas para crear modelos de aprendizaje automático y sistemas de IA funcionan sobre bibliotecas desarrolladas para Python.
Tecnologías ampliamente utilizadas por investigadores, universidades y empresas se apoyan en este ecosistema para procesar datos, entrenar algoritmos y construir aplicaciones inteligentes.
Como consecuencia, miles de personas que se acercan por primera vez a la inteligencia artificial terminan aprendiendo Python, ya que el lenguaje se ha convertido en la vía más habitual para acceder a uno de los sectores con mayor crecimiento de la industria tecnológica en la actualidad.
Esto ha provocado un fenómeno poco común: un lenguaje de programación que ya era popular ha encontrado una nueva generación de usuarios gracias a una revolución tecnológica diferente.
La comparación entre BASIC y Python ayuda a entender por qué este último ocupa una posición tan destacada en la actualidad. Ambos lograron acercar la programación a millones de personas, pero Python ha conseguido ampliar ese papel hasta convertirse en una herramienta esencial para profesionales y empresas.
