Palo para Linux, la revolucionaria versión 7.0 podría no serlo tanto como se esperaba: “Es un progreso sólido, nada más”

Funcionamiento de Linux 7.0
Funcionamiento de Linux 7.0Montaje/Linux

Linux 7.0 no es la versión definitiva para “destronar” a Windows y macOS de una vez por todas. Linus Torvalds afirma que no es la gran cosa como muchos lo pintan.

La versión de Linux que busca “acabar” con Windows está dando mucho de qué hablar y es que el kernel 7.0 ha traído numerosas novedades que aportan mucho a la experiencia, tanto para los desarrolladores como para usuarios convencionales.

Por ejemplo, el experimento de Rust, que ha llegado para quedarse, o las pruebas de rendimiento que los posicionan en un 75% más rápido que sus anteriores versiones.

Tras estos impresionantes resultados, algunos piensan que es suficiente para que las distribuciones finalmente superen al SO de Microsoft, pero en realidad “no es la gran cosa”.

Eso no es algo que haya dicho cualquiera, sino el propio creador del núcleo, Linus Torvalds, quien ha confirmado que ha sido básicamente una actualización que consolida lo que se ha estado trabajando durante años.

La actualización Linux 7.0 tiene novedades típicas y solo fortalece el trabajo

Comunicado de Linus Torvalds
Comunicado de Linus TorvaldsLinux

Ya es oficial, Linux 7.0-rc1 está disponible para que todos puedan empezar a usarlo. Tras su llegada, se ha puesto a prueba esta versión en gran medida, llegando a la conclusión de que, efectivamente, es un avance importante para el software libre.

Sin embargo, estas mejoras podrían considerarse “típicas” y no como muchos medios están diciendo: que es la clave para que Linux en 2026 supere a Windows 11 o a macOS.

Por ejemplo, algunas de las cosas que se han añadido es la compatibilidad de hardware para “procesadores Intel Nova Lake/Diamond Lake, AMD Zen 6 y Qualcomm”, según explica PCWorld

En sí, esta versión contiene cambios que realmente son importantes para el ecosistema a nivel general, el soporte, rendimiento y otros aspectos en los que se llevaba tiempo trabajando, finalmente se concretan aquí.

Sin embargo, el creador del kernel no está de acuerdo con la manera en la que se está promocionando. En un comunicado oficial ha dicho que este número de versión representa un “marcador habitual de ‘progreso sólido’, nada más”.

Por eso mismo, destaca que no es algo que signifique un cambio importante con una característica nueva o el punto clave para “dejar atrás interfaces antiguas”.

“Su kilometraje puede variar. Por eso, todos deberían dejar lo que están haciendo ahora mismo, ejecutarlo en sus equipos y probar, compilar y arrancar un núcleo nuevo y reluciente. Que todo me funcione a mí es bueno, pero asegurémonos de que también les funcione a los demás, ¿de acuerdo?”.

Básicamente, a lo que se refiere Torvalds es que la clasificación de número mayor no implica nuevas funciones revolucionarias y el efecto de que se perciba de esta manera es más psicológico, ya que en realidad, el objetivo de esto es que se eviten las cifras grandes o que cansen con tantos decimales.

La regla personal de este ingeniero es básicamente que, cuando una versión llega al segundo número “20”, se salte al siguiente número grande. Por ejemplo, es más fácil recordar Linux 7.0 que Linux 6.25 o 6.45.

Para él, es una mejor manera de llevar la cuenta de las versiones, pero no por ello significa que el 7.0 sea una innovación gigante. Solo es un número más que categoriza un conjunto de actualizaciones. 

Evidentemente, la update sigue siendo relevante con sus nuevas ventajas que mejoran muchos aspectos, pero no tanto como para que Linus lo vincule directamente a un número grande y se diga que solo por eso es algo más avanzado, al parecer.