Por qué pienso que 2026 será el año en el que Linux supere definitivamente a Windows

La guerra entre Microsoft y Linux no termina todavía. Todo apunta a que en 2026 las distribuciones podrían superar a Windows en privacidad, rendimiento y personalización.
¿Un PC antiguo que no puede actualizar a Windows 11? ¿Mal rendimiento en el dispositivo? Por alguna razón, la respuesta a estas preguntas siempre termina siendo Linux, incluso cuando macOS es otra de las opciones.
Desde 2025, la comunidad del kernel de Linus Torvalds ha crecido considerablemente y una parte de ello se debe al fin de soporte de Windows 10, que ha motivado a muchos a instalar Zorin OS o Mint como alternativas similares.
Aunque el sistema operativo de la compañía de Bill Gates sigue siendo una excelente opción y es lo mejor que se puede elegir por temas de compatibilidad en apps, videojuegos y hardware, hay que reconocer que las distribuciones están superándolo en varios aspectos.
Años atrás, el pingüino Tux era solo buscado por desarrolladores, pero ahora, con las mejoras en las interfaces, entornos de escritorio, estabilidad y rendimiento, parece que todo apunta a que 2026 es el año de Linux.
¿Pagar más de 100 euros o usar un sistema gratis?

Primero hay que empezar por una de las cosas que han hecho que muchos consideren pasarse a Linux y es el precio de las licencias. Por ejemplo, Windows 11 Home vale 145 euros y la versión Pro se vende oficialmente por un precio de 249 euros.
Adivina cuánto cuestan las distros de Linux: nada. Al ser de código abierto, la mayoría de los sistemas operativos compuestos por dicho kernel son gratuitos.
Hay excepciones de algunos que brindan variantes Pro o Plus, como Zorin OS, que tiene su opción gratis y otra con características adicionales que vale 45 euros. Sea como sea, te topas con entornos completos como Linux Mint en donde no tienes que invertir ni un céntimo.
Los requisitos de Windows 11 son un problema

No es una sorpresa para nadie que los requisitos mínimos de Windows 11 son muy altos (TPM 2.0/Secure Boot/CPUs de 8va generación Intel y Ryzen 2000) y esto ha hecho que muchos PC se queden sin actualizar o tengan que recurrir al ESU de Windows 10 para que sigan funcionando adecuadamente.
Para esos ordenadores antiguos, optar por una distro es la elección más inteligente y eficaz. Ubuntu, Fedora o Linux Mint suelen pedir solamente 4 GB de RAM, 25 GB de almacenamiento y procesador dual-core de 2 GHz o superior.
De hecho, algunos llegan a ser “Lightweight”, sistemas muy ligeros y limpios que hacen su trabajo con tan solo 512 MB o 1 GB de RAM y un peso inferior a 15 GB, como Lubuntu, Xubuntu o AntiX.
Adiós Copilot y bloatware excesivo

Mientras que Windows 11 es conocido por su bloatware e integración con inteligencia artificial, Linux se ha vuelto popular por tener menos apps preinstaladas y procesos en segundo plano.
Estos sistemas operativos no incorporan tantas cosas en su configuración inicial, por lo que se obtiene una interfaz bastante limpia y con la libertad de eliminar o instalar lo que realmente se necesita.
Al mismo tiempo, esta manera de simplificar las cosas también hace que mejore el rendimiento del PC en abundancia, ya que no hay tareas en exceso que exigen el trabajo constante de los componentes.
Más privacidad y menos telemetría o anuncios

Sinceramente, la telemetría de Microsoft es intrusiva y poco transparente en diferentes situaciones. Windows Recall y Hey Copilot son unas de las cosas que más generan preocupaciones en los usuarios.
En vez de la recopilación de datos impuesta en todas partes, en el sistema del pingüino Tux, siempre es opcional y fácil de desactivar, por lo que hay una mayor privacidad y seguridad desde el principio.
Control y personalización de las distros

Aunque la fragmentación de Linux es algo confusa y hay muchos términos que se deben aprender, una vez que entiendes cómo funciona todo, va a darte un sinfín de posibilidades en cuanto a la personalización.
Gracias a que hay una gran variedad de distribuciones disponibles, puedes elegir la que más se adapte a lo que necesites. Puedes encontrar algunas versátiles para tareas del día a día u otras enfocadas al gaming, trabajo y muchas categorías más.
A su vez, es posible implementar los entornos de escritorio que más te gusten y usar herramientas para instalar apps de Windows o programas que requieras sin complicaciones.
Si bien es cierto que Linux ofrece todas estas ventajas y que 2026 parece ser su año, especialmente porque finalice el programa extendido de soporte de Windows 10, también tiene sus contras.
Todo es cuestión de analizar qué es lo que más le funciona a tu ordenador o encontrar lo que más te gusta porque al final, siempre la última palabra la tienes tú como usuario.

