Linux 7.0 limpia su kernel del legado de los años 90: adiós al chipset que permitió un 'overclocking' legendario en PC

Linux 7.0 limpia su kernel del legado de los años 90
Linux 7.0 limpia su kernel del legado de los años 90Generada con IA

El nuevo kernel Linux 7.0 ha decidido hacer limpieza general en su sistema operativo y ha jubilado a una leyenda. Se trata del código para el chipset 440BX.

Si eres de los más fanáticos de la informática, un auténtico nostálgico que considera que cualquier tiempo pasado fue mejor, Linus Torvalds y su equipo han decidido que el próximo kernel Linux 7.0 es el momento perfecto para dejar atrás una reliquia.

Han borrado oficialmente el soporte para el driver EDAC del legendario chipset Intel 440BX. Estamos hablando de retirar a la que probablemente fue la mejor placa base de la historia, con casi treinta años a sus espaldas.

La relación de Linux con este hardware antiguo es curiosa, porque el código que acaban de borrar llevaba sin funcionar de verdad desde 2007. Resulta que el driver encargado de gestionar los errores en la memoria RAM (EDAC) no funcionaba correctamente con el driver de los gráficos AGP de Intel. 

Durante casi dos décadas, Linux simplemente ha mantenido ese código por respeto o inercia, pero con la llegada de la versión 7.0, han pasado a la acción y han decidido despedirse de él

Para entender por qué esto resulta tan importante para los amantes de la informática, hay que decir que, en aquella época (en los 90), las placas base eran un campo de minas con diseños horribles, incompatibilidades por todos lados y un rendimiento que dependía totalmente del día que tenía el propio chipset. 

Elegir mal la placa significaba que tu ordenador nuevo funcionaría mal y lento. Entonces llegó el Intel 440BX y lo cambió todo: era estable, rápido y funcionaba sin error alguno.

Lo que de verdad elevó al 440BX a lo más alto fue el 'overclocking'

En una época en la que subir la velocidad del PC era algo que todos podían hacer (y que realmente servía para algo), este chipset permitía hacer de todo. Podías comprarte un procesador Celeron 300A, que era el modelo barato, y con solo cambiar dos cosas en la placa, podías subirlo de 300 MHz a 450 MHz. Era un aumento de potencia del 50%.

Pese a todo este cambio de ahora, lo más curioso es que el legado del 440BX es tan grande que todavía hoy se resiste a desaparecer del todo. En programas como VMware se sigue utilizando este chipset como la base por defecto para sus máquinas virtuales. 

Da igual que el sistema sea un procesador de 2026 corriendo Windows 11; la arquitectura que se emula por debajo sigue siendo la del 440BX debido a su robustez y a que cualquier sistema operativo sabe 'hablar' con él sin que necesites drivers extra. 

Eso sí, aunque Linux 7.0 ya no incluya el driver EDAC para este chipset, no significa que las máquinas virtuales vayan a dejar de funcionar.

El problema ahora con Linux 7.0 es su antigüedad. Cada línea de soporte para hardware de hace treinta años es una línea que debe ser revisada y probada para que no provoque errores en los sistemas actuales. Dejar esto atrás es como soltar lastre, por así decirlo, y ahora el desarrollo de Linux 7.0 puede centrarse en otros aspectos más importantes.

¿Qué novedades trae Linux 7.0?

Linus Torvalds ha decidido que esto no es lo único que va a dejar atrás y también ha considerado que ya era hora de jubilar estándares obsoletos como el protocolo HIPPI, una tecnología de los años 90 que ya no pintaba nada en los ordenadores modernos. Gracias a esto, el kernel será más ligero y se evitará arrastrar fallos de seguridad o errores de compatibilidad que solo sirven para ocupar espacio.

En el apartado del rendimiento puro, la gran noticia es la optimización para los procesadores Intel. Con la activación por defecto de la tecnología Intel TSX en los chips que lo soportan, el sistema recupera parte de la velocidad que se había perdido con los parches de seguridad de años anteriores.

Además, se ha introducido la "extensión de cuota de tiempo" (time slice extension), una mejora técnica que permite que el procesador reparta las tareas de forma mucho más inteligente.

Para los que buscan potencia gráfica, Linux 7.0 viene con los deberes hechos. Se ha incluido soporte completo para las nuevas arquitecturas de AMD (GFX 12.1) y las próximas joyas de Intel, como Nova Lake y las gráficas Battlemage.

Si te compras un PC de última generación en 2026, no tendrás que pelearte con drivers raros ni esperar meses a que el hardware funcione correctamente. El sistema lo reconocerá todo a la primera.

Por último, hay un enfoque muy claro en mejorar la experiencia diaria con los portátiles. Se han actualizado los drivers de sonido y gestión de energía para modelos de gama alta, como los LG Gram Style, solucionando problemas de compatibilidad que traían de cabeza a muchos usuarios.

También se ha simplificado la personalización del arranque, permitiendo que cualquiera pueda cambiar el logo inicial de forma sencilla. Todo esto llegará perfectamente pulido en abril de 2026 integrado en Ubuntu 26.04 LTS.

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Carolina González

Redactora

Carolina González, redactora de actualidad, reportajes a fondo, análisis de todo tipo de productos y vídeos para el canal de Youtube.