¿A qué edad te enteraste de que llevas toda la vida cerrando mal las aplicaciones de Windows?

¡No cierres las aplicaciones así! Aprende a finalizar los procesos en Windows 11 con un truco más efectivo para liberar la memoria RAM y mejorar el rendimiento de tu PC.
Vas a cerrar un programa en Windows 11 y recurres a lo clásico: hacer clic en el icono de X rojo que siempre está en la esquina superior derecha de las pestañas.
Lo puedes hacer desde la propia app o desde la barra de tareas, pero ¿sabías que no es la forma correcta de finalizar los procesos en el sistema?
Es muy probable que, si haces esto con frecuencia, haya un mayor consumo de RAM, CPU y batería, lo cual impacta directamente en el rendimiento de tu PC. Cada detalle cuenta y no muchos saben en realidad cómo gestionar los programas para que no se conviertan en un problema futuro.
Entonces, si de verdad interesa optimizar los procesos de Windows para que no se acumulen y comiencen a generar lentitud, es momento de que cambies la manera en la que cierras el navegador y las aplicaciones que usas a diario con los pasos de esta guía.
El botón X no siempre cierra: lo que realmente ocurre en Windows

Si conoces un poco sobre el tema o has buscado formas para reducir el consumo de memoria RAM en tu ordenador, quizás ya sabes que algunos programas exigen mantenerse en ejecución en segundo plano a pesar de que los cierres al hacer clic en "X".
Tiene sentido porque existen varios que ofrecen servicios en tiempo real, como Xbox, Teams, Outlook, Steam, Slack y otros, a menos que hayas cambiado la configuración predeterminada de ejecución para que no apliquen ese tipo de acciones.
Esto quiere decir que muchos de los casos solo están cerrando la ventana visible de la aplicación y no el programa por completo, porque se queda activo para reanudarse rápidamente o mantener sincronizaciones, notificaciones y actualizaciones.
Nunca se desactivan del todo y, si son demasiadas, la exigencia para los componentes es mayor, haciendo que eventualmente generen ralentizaciones.
No es un error, es una estrategia de diseño que va de la mano con cómo Windows gestiona procesos modernos, según explica la propia Microsoft en la documentación oficial.
Si no quieres que esta simple acción se convierta en una sobrecarga para todo el sistema operativo, ya sabes que tienes que dejar de usar esa "X".
Por supuesto, siempre tienes el Administrador de Tareas a tu disposición, pero no es lo más práctico si tienes que dejar de estar en varias plataformas a diario.
Existe un truco adicional que permite aplicar un cierre que desactiva el software al 100%. Con tan solo un par de pasos, se elimina la ventana y se deshabilita la app desde los procesos en segundo plano.
Cómo cerrar apps correctamente y mejorar el rendimiento de tu PC

La forma más efectiva de cerrar completamente una aplicación es usar la opción Finalizar Tarea, pero no directamente desde Administrador de Tareas, sino de una manera más sencilla.
Consiste en hacer clic derecho en la app que está ejecutándose desde la barra de tareas y seleccionar dicha opción. ¿No te aparece? Probablemente se deba a que no está configurado todavía. Así que para ello tienes que dirigirte a Configuración > Sistema > Para Desarrolladores u Opciones Avanzadas.
En la parte superior debería mostrarse una casilla de Finalizar Tarea que debes activar para que pueda comenzar a utilizarse. Prueba de nuevo y verás que cuando la elijas, se cierra el programa por completo.

Cabe destacar que también debes usar este método con cierta prudencia porque "fuerza" el cierre inmediato. Si estás usando una aplicación como Photoshop, Blender, AutoCAD o un juego y no has guardado el proyecto o la partida, es posible que se pierdan los datos. Debes estar seguro de que ya no tienes que utilizar el software.
Por otro lado, se recomienda gestionar las apps que se ejecutan en segundo plano desde Configuración > Aplicaciones > Aplicaciones Instaladas. Busca las que no utilices con frecuencia o que sean irrelevantes para ti y entra en sus opciones para establecer los permisos en Nunca.
Al seguir estos consejos, vas a notar una diferencia en tu experiencia porque tendrás una mejor gestión y tu ordenador no va a consumir recursos de forma innecesaria cuando estés trabajando o jugando.

