Dr. C.C. Wei, CEO de TSMC, lanza un mensaje a Intel y Samsung: "Esto no es como comprar leche en un 7-Eleven"

Dr. C.C. Wei, CEO de TSMC
Dr. C.C. Wei, CEO de TSMCComputer Hoy

El CEO del mayor fabricante de procesadores del mundo lo tiene claro. Asegura que la confianza de marcas como Apple o Nvidia no se consigue de la noche a la mañana a golpe de talonario.

El máximo directivo de TSMC, en plena guerra por los chips, cambios de fabricantes y una crisis sin precedentes en cuanto a precios de componentes, C.C. Wei aclara que diseñar y fabricar los chips que dan vida a smartphones y ordenadores no es un trabajo de un día para otro. Parece estar bastante tranquilo y deja claro que el liderazgo de su empresa no peligra solo porque otros empiecen a construir fábricas más grandes o a comprar maquinaria a toda prisa.

El problema es que la crisis que se está atravesando no le está poniendo las cosas fáciles y la competencia ha puesto la sexta marcha. TSMC, sin ir más lejos, se enfrenta a una escasez en su tecnología de procesadores más demandada, la de 3 nanómetros. En la actualidad, es la columna vertebral de los procesadores más avanzados para smartphones y ordenadores, y esto podría traerles problemas.

El origen de estas declaraciones viene de una pregunta que le hizo Charlie Chan, analista de Morgan Stanley. Este quería saber si a TSMC le preocupaba que competidores como Intel o Samsung les ganaran terreno ahora que están invirtiendo mucho dinero en ponerse al día. 

"Desde el punto de vista de la competencia, elegir una tecnología e implementarla no es como comprar leche en un 7-Eleven", responde Wei. "Necesitas utilizarla a fondo con el chip de prueba, luego con algo más, trabajar juntos, preparar la capacidad e implementarla. Por eso digo que lleva unos cinco años. No es que hoy pienses que esta leche es mejor, vayas a la siguiente tienda, que es un 7-Eleven, no te guste y vayas a otra. No", añade.

Para que te hagas una idea, cuando gigantes como Apple, Nvidia o AMD tienen que decidir quién va a fabricar sus próximos procesadores, no miran simplemente quién tiene más espacio en sus fábricas o quién les hace una rebaja de última hora. 

No es un servicio que se contrate de cualquier forma. Se trata de buscar un socio a largo plazo, alguien con quien vas a compartir tus diseños secretos y con quien vas a trabajar codo con codo durante años para que todo salga perfecto y sin fallos.

Esto es precisamente de lo que Wei habla. Deja claro que este camino es largo y no admite saltarse ningún paso. Todo este proceso, desde que se toma la decisión hasta que el chip llega dentro del móvil que te compras, suele tardar unos cinco años. Por eso, las grandes marcas no cambian de proveedor de la noche a la mañana. Por esa parte, parece que está bastante tranquilo.

TSMC no da abasto por la IA y AMD ya negocia con Samsung para fabricar sus procesadores de 2 nm

El problema viene cuando miramos hacia el futuro. Desde luego que esta carrera, en pleno 2026, no va a afectar de lleno a una compañía asentada con socios fuertes, pero la tecnología de 2 nm podría ser el principio del fin.

Esta tecnología promete que los futuros móviles y ordenadores vayan más rápido que nunca y consuman mucha menos batería. Sin embargo, en la práctica, este salto se está convirtiendo en una pesadilla para TSMC y en una amenaza para su cartera de clientes. 

La fábrica de Taiwán, que siempre ha sido la opción favorita de todos, está empezando a morir de éxito, y eso está obligando a las grandes marcas a buscar alternativas desesperadas.

El primer gran problema es que TSMC no da abasto, y la culpa de todo la tiene el boom de la inteligencia artificial. Las plantas de la compañía taiwanesa están tan saturadas fabricando procesadores para IA que gigantes del calibre de AMD ya están negociando en secreto con Samsung para que los coreanos les fabriquen sus futuros chips de 2 nanómetros.

 Para TSMC, este definitivamente podría ser el primer toque de atención, ya que, por muy bueno que seas, si no tienes espacio físico en tus fábricas para cumplir con los plazos, tus clientes acabarán yéndose con el vecino.

El segundo problema de esta guerra de los 2 nanómetros es el precio. Fabricar en este tamaño es tan complicado que los costes de producción se han disparado. Marcas como Qualcomm y MediaTek quieren superar a Apple a toda costa en rendimiento. Pero para conseguirlo, van a tener que pagarle a TSMC una barbaridad por cada oblea de 2 nanómetros.

¿Y quién va a acabar pagando los platos rotos? Los compradores. Los analistas ya avisan de que esta batalla por tener lo último de lo último amenaza con disparar el precio de los próximos móviles Android premium, que podrían costar bastante más de lo que ya estamos acostumbrados a ver en las tiendas. 

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Carolina González

Redactora

Carolina González, redactora de actualidad, reportajes a fondo, análisis de todo tipo de productos y vídeos para el canal de Youtube.