Giro de 180 grados en la guerra: EEUU ya tiene un arma antisatélites que no dispara ni destruye objetivos

El Departamento de Defensa de Estados Unidos se ha puesto las pilas y ha creado un sistema de guerra para interferir las comunicaciones en el espacio sin generar basura.
La guerra ya no solo se libra en la Tierra. El espacio se ha convertido en un nuevo campo de batalla y los satélites en los grandes objetivos a batir. Teniendo en cuenta su poder en las comunicaciones, estos son los nuevos objetos de deseo (y destrucción). El problema es la basura espacial que genera cualquier ataque de este tipo.
Y es que cada vez que una potencia mundial ha lanzado un misil contra un satélite, ha provocado un desastre ecológico. Por ejemplo, el Comando Espacial de EEUU comprobó que una prueba de misiles de Rusia contra el satélite Cosmos 1408 en 2021 generó más de 1.500 fragmentos peligrosos que todavía siguen dando vueltas a la Tierra.
Es por eso que el Gobierno de Estados Unidos ha decidido crear un nuevo dispositivo que no dispara ni destruye nada físicamente. No les hace falta. La Casa Blanca sabe perfectamente que para dejar ciego y sordo a un país rival ya no es necesario acabar con sus satélites; basta con cortar la conexión de esos satélites con las tropas que dependen de ellos en nuestro planeta.
La herramienta en concreto se llama Meadowlands y ya se ha convertido en la nueva joya de la corona del Comando de Fuerzas de Combate de la Fuerza Espacial de EEUU. En concreto, hablamos de una mejora del conocido sistema de contra-comunicaciones CCS 10.2, un programa de defensa electrónica que el Pentágono lleva tiempo usando.
La clave de todo esto es que realmente no está en el cielo, sino en la carretera. La empresa L3Harris ha creado Meadowlands como una estación terrestre compacta, móvil y fácil de transportar en camiones a cualquier parte del planeta. Su misión es interceptar, negar e interrumpir las señales de radio y los datos de los satélites.
Si un satélite de reconocimiento enemigo intenta mandar imágenes o coordenadas de un objetivo a sus bases, las antenas de este equipo meten ruido digital en esa, bloqueando todo.
Estados Unidos también cuenta con una base secreta que protege al mundo de ataques de misiles
Lo cierto es que el país de Donald Trump no quiere dejar nada al azar y tiene todos los cabos bien atados. Parte de Meadowlands, también cuentan con Buckley Space Force Base, que se posiciona como el centro neurálgico mundial ante cualquier amenaza de misil.
Los expertos aquí se encargan de monitorizar mapas y datos enviados en tiempo real desde una constelación de satélites militares, siendo los primeros del mundo en detectar el calor de un lanzamiento.
Estos no solo avisan al Pentágono de todo lo que sucede en el mundo, ya que, como resulta lógico, también comparten la información con aliados, como sucedió con las recientes oleadas de ataques que implicaron a Ucrania o bases aliadas en Oriente Medio.
Sin ir más lejos, el teniente general David Miller, comandante del Comando de Operaciones Espaciales de EEUU, afirma a BBC que Rusia ha demostrado su capacidad para lanzar una carga nuclear al espacio. Afirma que el espacio ya es un área muy disputada y añade que también debemos estar preparados para los conflictos espaciales.
Esta base no solo busca interceptar todo lo que ocurra en el aire, sino también se centra en anticipar movimientos en un entorno donde, cada año, hay más satélites —12.000 hoy, más de 60.000 para el final de la década—, y las potencias mundiales no paran de hacer crecer su flota militar y sus capacidades antisatélite.
Comentar que gran parte de la infraestructura que permite esta extrema vigilancia ha sido creada junto a empresas privadas y firmas tan conocidas como SpaceX, Boeing y Raytheon han colaborado a la hora de crear satélites, sensores y algoritmos de inteligencia artificial.
Precisamente esta tecnología actualmente ya permite analizar al momento miles de señales, identificar lanzamientos de misiles ocultos y anticipar ciberataques. Empresas como Palantir y Microsoft también están aportando su granito de arena para que esta base pueda ver sin problemas todo lo que sucede en el mundo.


