China ha descubierto el negocio perfecto: venderle imágenes satélite a Irán de los movimientos de Estados Unidos

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El conflicto entre Irán y Estados Unidos ha evidenciado una tendencia que era mucho más evidente en la guerra de Ucrania. Los ejércitos se han llenado de enjambres de drones.
China ha conseguido hacerse un hueco en la carrera tecnológica. El gigante asiático ha descubierto un negocio perfecto utilizando satélites para monitorizar los movimientos del Ejército de Estados Unidos.
Imágenes por satélites a cambio de dinero
Irán resiste a los ataques de Estados Unidos con técnicas surrealistas como la colaboración con China en la monitorización de las posiciones enemigas. El número de satélites activos en órbita supera los 7.500, algunos de ellos observan la Tierra para distinguir objetos de apenas unos metros.
China se encarga de recopilar millones de señales de posición de aviones y barcos estadounidenses. Los satélites chinos monitorizan los movimientos de Estados Unidos casi en tiempo real.
La guerra en Irán se ha convertido en una nueva alternativa para hacer negocio. China ha empezado a ofrecer análisis detallados de bases estadounidenses, despliegues y operaciones mediante datos combinados con inteligencia artificial.
Irán no necesita desarrollar su propia tecnología para monitorizar los movimientos de Estados Unidos, solo deben pagar a China para que lo haga por ellos. El resultado que reciben es similar a una especie de “streaming militar”.
China empieza a vender imágenes satélite
Los satélites de China han conseguido abaratar el seguimiento de movimientos militares. No es necesario desplegar una flota de satélites ni una inversión millonaria en servicios de inteligencia, solo comprar sus imágenes.
China pretende convertirse en superpotencia en mercancía informativa. Desde Pekín combinan fuentes públicas mediante imágenes satelitales, rastreadores de vuelos y datos marítimos.
El gigante asiático solo tiene que diseñar los algoritmos capaces de procesar todas las imágenes a gran escala. La empresa MizarVision se encarga de esta misión reconstruyendo despliegues militares completos, identificando aeronaves o siguiendo rutas navales casi en tiempo real.
La mayoría de los datos se obtienen de fuentes públicas, China solo tiene que cruzarlos de forma masiva. Las empresas como MizarVision elaboran un paquete y lo venden a países enemigos de Estados Unidos como Irán.
Jing’an Technology incluso ha publicado supuestas comunicaciones o reconstrucciones de misiones. China ha conseguido convertir las guerras en una fuente de ingresos perfecta: consigue debilitar a Estados Unidos desvelando su estrategia militar mientras se lucra de ello.

