Drones autónomos ya son capaces de navegar sin necesidad de GPS ni cámaras gracias al nuevo sistema CLAK

Arabia Saudita marca un paso gigante en la tecnología de drones con el sistema CLAK, superando incluso las debilidades del Shahed-136 de Irán y LUCAS de Estados Unidos.
El enjambre de drones de China no es el único que está marcando un antes y un después en la industria de los vehículos aéreos no tripulados. Esta vez no se trata de las típicas innovaciones que provienen de Irán con los Shahed, sino desde Arabia Saudita.
Un grupo de expertos investigadores ha desarrollado un sistema de inteligencia artificial que permite que los drones realicen acciones de manera autónoma, sin tener que depender de GPS, cámaras o sensores avanzados.
Si bien ya se han visto varias propuestas de navegación en entornos denegados de GPS, esto parece que va a ser la diferencia debido a su bajo consumo de energía e imagen de error reducido.
Su funcionamiento es interesante y podría ser el comienzo de una nueva generación de dispositivos aéreos para uso militar y servicios civiles.
CLAK es el nuevo sistema de navegación autónoma para drones que podría cambiar las reglas del juego

Tanto en la guerra de Rusia y Ucrania como en los conflictos de Estados Unidos e Israel con Irán, el GPS es uno de los factores fundamentales para el control de los vehículos aéreos no tripulados.
De hecho, por eso es que el país ruso está creando un satélite llamado Argus para mejorar sus comunicaciones y en Ucrania usan fibra óptica en drones para derribar helicópteros avanzados.
Lo mismo sucede con la navegación autónoma de drones, y es que durante años, los sistemas también han necesitado de esto, pero ya no tiene que ser un requisito con el proyecto CLAK.
Desarrollado por los expertos de la Universidad Príncipe Sultán de Riad, Arabia Saudita, se trata de un proceso con inteligencia artificial que otorga la capacidad de que los UAV puedan realizar sus misiones sin tener que usar orientaciones con cámaras, sensores internos o redes neuronales.
Esto redefine por completo cómo un dron puede orientarse, decidir y desplazarse en situaciones críticas cuando no puede tener visión de los componentes tradicionales o cuando los satélites son inestables e intervenidos.
Para lograrlo han implementado sensores LiDAR, un barómetro y sistemas inerciales (IMU) como un funcionamiento fusionado de datos inteligentes para que CLAK visualice el entorno de acuerdo a lo que sucede alrededor.
Entre los muchos factores que analiza en tiempo real, están variaciones de presión atmosférica, aceleraciones, rotaciones y distancias a obstáculos. Gracias a esto, consigue información aproximada que le ayuda a orientarse y continuar con sus actividades.
HDblog indica que, según los especialistas, no solo otorga resultados estimados de latitud, longitud o altitud y evita inconvenientes con las texturas o iluminación de baja calidad, pues también reduce el consumo energético.
¿El futuro está lleno de drones autónomos con IA?

Las pruebas realizadas han dado estadísticas prometedoras. El CLAK ha permanecido en entornos que simulan un terreno real de la región de Taif para comprobar su funcionamiento. Aquí se encuentran montañas, bosques y muchos obstáculos, por lo que las variaciones de los factores son exigentes.
Lo bueno es que resultó mejor de lo esperado, ya que el error promedio de un rango de 3 metros en el posicionamiento ha disminuido a 1 metro, siendo hasta un 75% mejor en ciertos escenarios.
Por supuesto, la inteligencia artificial ha sido clave porque se ha requerido de un aprendizaje profundo en la arquitectura que emplea redes neuronales convolucionales (CNN), redes LSTM, Kolmogorov-Arnold Network (KAN) y un mecanismo de atención avanzado que mejora el uso de la información.
Estas tecnologías son cruciales para que pueda seguir patrones, analizar movimientos y reaccionar sin presentar fallas. Con esto, CLAK se posiciona como una de las mejores capacidades para drones junto a otros sistemas similares como V-SLAM, VIO y TERCOM.
En unos años, podría formar parte de múltiples modelos militares, de monitoreo ambiental o logística urbana como taxis y delivery aéreo.

